El Consejo de Seguridad prorroga el embargo de armas y las sanciones financieras y de viaje

Europa Press Internacional
Actualizado: viernes, 26 abril 2013 5:21

NUEVA YORK 26 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha decidido este jueves prorrogar hasta el 30 de abril de 2014 el embargo de armas y las sanciones financieras y de viaje sobre Costa de Marfil porque la situación en el país africano sigue siendo "vulnerable".

En una resolución unánime, los 15 miembros del Consejo de Seguridad han decidido prorrogar el embargo de armas porque "la situación en Costa de Marfil sigue siendo vulnerable debido a la inestabilidad provocada por las armas disponibles".

"Los países deben tomar las medidas necesarias para prevenir el flujo directo o indirecto, la venta y la transferencia de armas y de cualquier material relacionado a Costa de Marfil desde sus territorios", ha subrayado.

Además, ha ordenado "renovar el mandato del grupo de expertos que ayuda en el control del régimen de sanciones, así como las medidas contra la importación de diamantes brutos, que en el pasado ha contribuido a avivar el conflicto".

El Consejo de Seguridad ha indicado que "seguirá revisando todas estas medidas, modificándolas o derogándolas conforme a los progresos conseguidos en relación con la desmovilización y el desarme de los ex combatientes, de la reforma de las fuerzas de seguridad, de la reconciliación nacional y de la lucha contra la impunidad".

El máximo órgano ejecutivo de la ONU ha adoptado esta decisiones después de que el asistente de la Secretaría General para Operaciones de Pacificación, Edmond Mulet, le informara de que, "a pesar de los considerables progresos tras la crisis postelectoral, Costa de Marfil todavía se enfrenta a importantes amenazas".

Entre ellas, mencionó "la presencia de elementos armados, el crimen transnacional, el terrorismo, la piratería y unas fuerzas de seguridad que necesita reformas", según ha informado la organización internacional en un comunicado.

Costa de Marfil todavía está recuperándose de la ola de violencia que siguió a las elecciones presidenciales de noviembre de 2010 porque tanto el entonces jefe de Estado, Laurent Gbagbo, como el entonces líder opositor, Alassane Ouattara, reivindicaron su victoria.

Durante cinco meses, los partidarios de Gbgabo y Ouattara se enfrentaron en las calles de Abiyán, la principal ciudad marfileña, dejando al menos 3.000 muertos, 32 desaparecidas y 500 detenidos de forma arbitraria.

Finalmente, Gbagbo fue detenido y trasladado a La Haya en abril de 2011 para ser procesado por el Tribunal Penal Internacional (TPI) por cuatro cargos de crímenes de lesa humanidad, entre ellos violaciones, asesinatos y persecuciones dirigidas contra partidarios de Ouattara.

Ouattara, considerado el legítimo ganador de las elecciones presidenciales por la comunidad internacional, fue proclamado jefe de Estado y desde entonces trata de promover la reconciliación nacional. Sin embargo, los partidarios de Gbagbo han denunciado una persecución política.

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