La creciente inseguridad en el centro y norte de Malí deja 50.000 nuevos desplazados

Desplazados por la violencia en Malí
TOGO MOISE/NRC
Publicado 09/09/2018 14:35:39CET

El NRC, sin fondos para poder atender nuevas necesidades pese al aumento de los desplazados

MADRID, 9 Sep. (EUROPA PRESS) -

Cerca de 50.000 personas han huido de sus hogares en el norte y el centro de Malí en lo que va de 2018 debido a los enfrentamientos intercomunitarios, un aumento en el número de grupos armados, incluidos milicianos islamistas, y las operaciones del Ejército, sin que estas personas estén recibiendo el apoyo que requieren, ha denunciado el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC).

Esta cifra de desplazados supone un aumento del 60 por ciento con respecto al mismo periodo de 2017, según los datos de que dispone el NRC y sus socios en Malí. Según los últimos datos publicados por la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en agosto, el número de desplazados se había duplicado hasta alcanzar los 75.000.

Según ha alertado el NRC, los fondos para la asistencia humanitaria no se corresponden con las crecientes necesidades, lo que deja a numerosas personas sin recibir la ayuda que requieren. "Se están invirtiendo recursos masivos en las operaciones militares en curso, mientras que al mismo tiempo miles de personas obligadas a abandonar sus hogares son abandonadas con literalmente nada con lo que sobrevivir", ha lamentado el director del NRC en Malí, Hassane Hamadou.

En total, según datos de la ONU, actualmente 5,2 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en Malí, frente a 3,8 millones en esta misma situación en 2017. Esta cifra se traduce en que uno de cada cuatro malienses requiere asistencia humanitaria.

Al término de su visita al país a finales de agosto, la coordinadora adjunta de Asuntos Humanitarios de la ONU, Ursula Mueller, alertó de que "el número de personas necesitadas ha alcanzado un nivel récord nunca igualado desde 2012", cuando se produjo un golpe de Estado al que siguió una rebelión tuareg que pronto quedó secuestrada por grupos islamistas y requirió una intervención militar francesa.

EL NRC, SIN FONDOS

Por ahora, la petición de fondos hecha por la ONU para cubrir las necesidades humanitarias en Malí este año solo se ha cubierto en un 32 por ciento, mientras que el número de desplazados aumenta. El NRC ha indicado que ha agotado ya sus fondos para respuestas de emergencia y no podría atender nuevas necesidades de los afectados a partir de este mes.

"No hay nada más preocupante para nosotros, trabajadores humanitarios, que ver a los civiles sufrir y no ser capaces de intervenir", ha añadido Hamadou.

La ONG noruega ha denunciado que la violencia y las operaciones militares han agravado la vulnerabilidad de comunidades que ya sufrían pobreza, falta de alimentos y los efectos del cambio climático.

Mueller ya advirtió de la necesidad de incrementar la respuesta humanitaria para "atenuar el sufrimiento de los miles de personas desplazadas a la fuerza y de los millones de malienses afectados por la inseguridad alimentaria y la desnutrición". La ONU estima hay unos 4,6 millones de personas con problemas para poder alimentarse y 274.000 en riesgo de desnutrición aguda severa.

"Nosotros no pedimos esta violencia, no tenemos nada que ver con ella y aún así somos las primeras víctimas", se ha lamentado una mujer desplazada en Mopti. "Me vi forzada a huir con mis cuatro hijos y esconderme en el bosque durante tres días sin comida ni agua, antes de poder llegar a casa de mis padres, que me han acogido", ha contado esta mujer al NRC.