Crónica Eslovenia.- Los eslovenos votan a su presidente en unos comicios marcados por la disparidad de sus candidatos

Actualizado 20/10/2007 21:10:13 CET

Peterle parte con ventaja en los comicios, seguido de cerca por Danilo Türk

MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

Se trata de un cargo básicamente testimonial, pero la presidencia ostenta un importante peso simbólico en Eslovenia. Tanto para los votantes como para los partidos políticos, los comicios presidenciales de mañana son una cuestión de prestigio y una oportunidad para ampliar la influencia política, de ahí la agresiva campaña de cara a estas elecciones.

El centro derecha se ha congregado detrás de un único candidato: Lojze Peterle. Se presenta como independiente, pero está respaldado por los tres principales partidos de derecha del país, esto es, el Nueva Eslovenia, el Partido Democrático Eslovenio y el Partido Popular.

El ex primer ministro anunció que se presentaba a los comicios el pasado noviembre de 2006, y goza de un prestigio político y de un carisma de los que carecen el resto de sus competidores: antiguo líder democristiano y ex parlamentario europeo, Peterle es además un político que goza de las simpatías del pueblo merced a su, en ocasiones excéntrico comportamiento -- suele tocar la armónica en algunas comparecencias públicas --.

A pesar de que por ahora va por delante en las encuestas, con un 42 por ciento en la intención de voto, muchos creen que su heterodoxo estilo puede causar cierto recelo entre los votantes. Tal y como afirma el experto en comunicación Miro Kline al diario 'The Slovenia Times', "cuando se es tan campechano, es muy probable que pierdas a aquellos votantes que desean a un candidato más cosmopolita".

UNA IZQUIERDA DIVIDIDA

El bloque de centro izquierda carece, sin embargo, de la unidad de la que goza la derecha esloventa. Borut Pahor, líder de los socialdemócratas y el único político capacitado para arrebatar el triunfo a Peterle, ha decidido saltarse estos comicios para presentarse a las elecciones generales del año próximo.

El testigo de Pahor fue recogido, en un primer momento, por el ex director del Banco Central, Mitja Gaspari. A principios de año, la mayoría parlamentaria de centro derecha evitó que renovara su cargo al frente de la institución económica, con el consiguiente enfado de la izquierda, que convocó diversas manifestaciones en señal de protesta. La popularidad de Gaspari aumentó hasta el punto de que muchos sondeos le consideraron como un candidato capacitado para presentarse a los comicios. Desafortunadamente, el político ha tardado demasiado tiempo en decidir si participa o no, y su fuerza política parece haber descendido en estas últimas semanas.

Mientras Gaspari seguía cavilando, emergió otro candidato para la izquierda: Danilo Türk, que representó a Eslovenia en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a finales de la década de los 90 y que sirvió, posteriormente, como subsecretario general de Asuntos Politicos a las órdenes de Kofi Annan.

A principios de año, se especuló con la posibilidad de que Türk, un político moderado, pudiera emerger como candidato del bloque de centro derecha. Sin embargo, la reacción a su postulación fue exactamente la opuesta, al recibir el apoyo de los socialdemócratas, el partido de los Pensionistas y los demócratas liberales (LDS). Ahora mismo, con un 40 por ciento en la intención de voto, es el segundo en las encuestas.

Para cuando Gaspari anunció su intención de presentarse, sólo el LDS le prestó su apoyo, dividiendo a la izquierda en dos grandes grupos detrás de ambos candidatos. Según Kline, Gaspari puede atribuirse el crédito de introducir el euro en el país, pero se le contempla como un político frío y poco entusiasta, en comparación con Türk y, sobre todo, con Peterle.

A pesar del apoyo de los respectivos partidos, los tres principales candidatos mantienen que se presentan como independientes, y por lo tanto buscarán las más de 5.000 firmas necesarias para poder presentarse, en lugar de contar con el apoyo de organizaciones políticas.

EL RESTO

Si bien los tres principales candidatos -- Peterle, Gaspari y Turk -- responden al perfil de toda la vida de lo que se supone debe ser un contendiente político ("gente respetable, con la justa dosis de cultura", según el diario 'Delo'), el candidato del SNS es otro cantar.

A lo largo de toda la campaña, Zmago Jelincic se ha distinguido por su incontenible verborrea populista y sus provocadoras declaraciones en las que amenaza con atacar Croacia y, de paso, arrasar a la población romaní que viven en Eslovenia. Ha sido tal el impacto de sus provocaciones que muchos analistas estiman que los tres candidatos se verán definidos a través de su respuesta a semejante discurso.

Por lo demás, las minorías están representadas por candidatos de todos los colores. Hay un grupo de candidatos independientes que, estos sí, carecen del apoyo político necesario para acceder a las listas con comodidad. La última en sumarse ha sido la directora de la Asociación para la Teoría y la Cultura del Hándicap, Elena Pecaric, que tiene como objetivo en mente una reforma de las instituciones que se han convertido en "la defensa de la élite frente a las protestas de los ciudadanos".

Otros candidatos son, por ejemplo, el empresario Marjan Beranic, conocido por intentar rebautizar el aeropuerto esloveno de Maribor con el nuevo nombre de Aeropuerto Internacional Juan Pablo II, para incrementar el turismo local; hasta que se dio cuenta de que el aeropuerto internacional de Cracovia, en Polonia, tiene el mismo nombre que el del fallecido Pontífice.

También destacar al pintoresco Joze Andrejas, propietario de un conocido restaurante en Radovljica, que decidió presentarse a la presidencia tras ser seleccionado por el programa cómico de TV, Hri Bar, como "el candidato de Don Corleone".