Crónica Francia (1).- Trabajo, honestidad, fraternidad y la grandeza de Francia inspiran el programa político de Sarkozy

Actualizado 05/05/2007 17:22:56 CET

PARÍS, 5 May. (del corresponsal de EUROPA PRESS, Salvador Martínez) -

El programa político que defiende el candidato a la elección presidencial del partido gubernamental, la Unión por un Movimiento Popular (UMP), Nicolas Sarkozy, ofrece a los franceses la posibilidad de que "todo sea posible" si él es presidente. El proyecto político del ex ministro del Interior parte de unos valores muy claramente expresados en su programa presidencial: "trabajo, honestidad, fraternidad y la grandeza de Francia".

Esos valores, según expresa Sarkozy en su programa político, "guiarán mi acción durante los próximos cinco años si me eligen presidente de la República". Su programa presidencial apunta a que "desde hace 25 años vivimos en la resignación" pues "año tras año se nos repite que contra el paro, la exclusión, las injusticias, el fracaso escolar, la precariedad, las deslocalizaciones y la contaminación no se puede hacer nada". Contra todo lo anterior, Sarkozy promete "acabar con el fatalismo y la resignación".

En su proyecto político, un documento de 16 páginas, hecho público a principios de abril bajo el título 'Mi Proyecto', Sarkozy no menciona el mayo del 68, sin embargo, a lo largo de su campaña presidencial, sobre todo en sus actos de campaña, y muy especialmente en su última gran cita con electorado parisiense en el palacio de deportes de Bercy, Sarkozy afirmó querer "liquidar" la herencia de la movilización estudiantil y obrera de aquel movimiento pues, según Sarkozy, "el relativismo intelectual y moral" de aquella época es en buena medida responsable de la resignación que vive Francia.

De este modo, Sarkozy ha llegado a proclamar desde una de las tribunas en las que ha exhibido sus excelentes dotes de orador: "en esta elección se trata de saber si mayo de 68 debe ser perpetuado o si debe ser liquidado de una vez por todas. Yo quiero pasar la página del mayo del 68".

REFORMAS DEL PODER EJECUTIVO

Las primeras prioridades de Sarkozy son "poner fin a la impotencia pública" y "la creación de una democracia irreprochable". En este sentido, las reformas que pretende llevar a cabo el aspirante de la UMP si los franceses confían en él pasan por el cambio de la "práctica" del poder.

Según promete Sarkozy, su gobierno tendrá 15 ministros que estarán sujetos a una serie de objetivos que serán fijados por él mismo cuando sea presidente. La idea del candidato de la UMP es poner fin a un Gobierno como el de Dominique de Villepin que, bajo mandato de Jacques Chirac, desarrolló sus funciones con 16 Ministerios y 15 ministros delegados.

Entre sus 15 Ministerios habrá dos nuevos, uno dedicado a la inmigración y la identidad nacional y otro encargado de los asuntos financieros del país cuyo objetivo será controlar una deuda pública que en Francia supera el 60 por ciento de PIB.

La remodelación del ejecutivo que pretende llevar a cabo el candidato de la UMP pasa también por cambiar el comportamiento político del jefe de Estado, una figura que, si bien es electa por el pueblo galo, tras su elección apenas rinde cuentas ante los franceses. Para poner fin a esta situación, el candidato de la UMP aspira a que el jefe de Estado galo exponga su acción ante el Parlamento y ante los franceses mediante comparecencias regulares ante el Senado y a la Asamblea Nacional en las que dará cuenta de su gestión y a través de ruedas de prensa.

PLENO EMPLEO EN 2012

A una sociedad francesa cuya mayor preocupación es el desempleo, situado entorno al 8,5 por ciento, la promesa más importante que hace Sarkozy es comprometerse a conseguir el pleno empleo en 2012, es decir, alcanzar una tasa de desempleo que sea menor al 5 por ciento.

Para alcanzar este objetivo, el candidato pretende crear "un solo servicio público del empleo" fusionando la ANPE y la Unedic --acrónimos de los organismos del Estado francés dedicados, respectivamente, a la cohesión social a través de la centralización de las ofertas y las demandas de empleo y a la gestión de las ayudas a los parados--, la prohibición a los parados de negarse más de dos veces a una oferta de empleo proveniente de la institución que sustituya a las dos anteriores y la creación de un contrato único.

Junto al paro, el "nivel adquisitivo" es la otra gran preocupación de los ciudadanos galos. En este sentido, Sarkozy quiere ser el presidente del "nivel adquisitivo" gracias a una voluntad clara, "no aumentar los impuestos y hacer todo para bajarlos", y una medida central: la exoneración de impuestos de unas horas extra que tendrán que pagarse un 25 por ciento más caras.

Esta medida constituye una de las reformas fiscales más importantes del programa del candidato, sin embargo, el proyecto reductor de tasas de Sarkozy pretende "no aumentar los impuestos, sino hacer todo lo posible por bajarlos" o eliminarlos, como es el caso de la contribución sobre el derecho de sucesión y de donación para los patrimonios pequeños y medianos.

A pesar de que Sarkozy considera la ley de las 35 horas semanales como "el peor error que jamás haya cometido Francia", es consciente de la impopularidad de una derogación de la ley que las instauró. El candidato del UMP no plantea acabar con las 35 horas producto del gobierno socialista de Lionel Jospin, pero aspira a reformar el derecho a la huelga, aprobando una ley de servicios mínimos en caso de huelga.

CONTROLAR LA INMIGRACIÓN Y UNA EUROPA QUE PROTEJA

En un mundo marcado por los flujos migratorios desde los países en vías de desarrollo hacia los países desarrollados, Sarkozy pretende "controlar la inmigración". En este sentido su deseado Ministerio de la Inmigración y de la Identidad Nacional debe jugar un Papel crucial, así como "la instauración de límites anuales de inmigración", el voto de una ley sobre la reagrupación familiar que establecerá que ésta sólo podrá tener lugar "si la persona tiene un alojamiento y un trabajo que le permita vivir sin ayudas sociales".

Esta política de inmigración se enmarca en una Francia que, presidida por Sarkozy, desarrollará una Unión Mediterránea con los países de la rivera sur del Mediterráneo para fomentar el desarrollo de esos países.

Para el aspirante de la UMP a la presidencia de la República, la Unión Europea debe tener una función protectora. De ahí que se lea en su programa que "Europa debe proteger en la globalización". Para ello, un Sarkozy presidente de Francia promoverá la creación de un Gobierno económico para la UE.

A nivel internacional, Francia debe "pesar en el mundo", se lee en el proyecto de Sarkozy, para lo cual seguirá manteniendo un esfuerzo presupuestario en materia de defensa del 2 por ciento del PIB y propondrá firmar un tratado en lugar de una constitución europea que permita salir del parón institucional de la UE.

En el seno de la UE, Sarkozy presenta un a priori, "me opondré a la entrada de Turquía en la UE", mantiene el candidato favorito de la elección presidencial gala en 'Mi Proyecto'.