Actualizado 30/06/2007 21:35 CET

Crónica Irak.- Bagdad desmiente al Ejército de EEUU y asegura que hay civiles entre los 26 muertos de Ciudad Sadr

Al menos 23 muertos, muchos de ellos nuevos reclutas de la Policía iraquí, en un atentado suicida en Muqdadiyah

BAGDAD, 30 Jun. (EP/AP) -

Una jornada más, la violencia ha sido la nota dominante en Irak, donde una incursión del Ejército estadounidense en el bastión chií de Bagdad, Ciudad Sadr, se ha saldado con 26 muertos y de nuevo surgen las acusaciones de ataques indiscriminados contra civiles iraquíes. Por otra parte, un atentado suicida en el mercado de Muqdadiyah, al norte de Bagdad, costó la vida a al menos 23 personas.

La incursión estadounidense tenía como objetivo una red de insurgentes presuntamente vinculados con la introducción de armas desde Irán y fue descrita por el Ejército estadounidense como "un combate con intenso cruce de fuego", mientras que los vecinos, fuentes médicas y autoridades iraquíes confirmaron que hay ocho civiles entre los muertos y acusaron a las fuerzas norteamericanas de disparar indiscriminadamente contra inocentes.

El Ejército informó de dos operaciones distintas iniciadas antes del amanecer en dos puntos de Ciudad Sadr en las que murieron 26 "terroristas" que atacaron a las tropas con armas cortas, lanzagranadas y bombas. Sin embargo, las autoridades iraquíes aseguran que todos los muertos eran civiles.

Un portavoz militar estadounidense insistió en que todos los fallecidos eran combatientes. "Todas y cada una de las personas a las que dispararos estaban disparando contra las tropas estadounidenses en ese mismo momento", explicó el teniente coronel Christopher Garver.

Los militares lograron detener a 17 hombres sospechosos de ayudar a redes terroristas iraníes a financiar sus operaciones en Irak, según un comunicado del Ejército.

Testigos presenciales confirmaron que el ataque se produjo antes del amanecer y que no se dio ningún aviso previo. "Sobre las 4:00 horas (2:00 hora peninsular española), un gran convoy estadounidense con carros de combate llegó y comenzó a disparar y a bombardear las casas", aseguró Basheer Ahmed, vecino del distrito Habibiya de Ciudad Sadr. "¿Qué hicimos? Ni si quiera contraatacamos, no hubo resistencia", añadió.

Las autoridades iraquíes informaron de que entre los muertos había tres miembros de una misma familia, una mujer, un hombre y su hijo. Varias mujeres y niños, así como dos policías, resultaron heridos.

El fuego de los carros de combate dañó viviendas, una panadería y otros comercios, según fuentes oficiales iraquíes. Montadhar Kareem, un policía iraquí herido durante el ataque mientras estaba de servicio, indicó que los estadounidenses llegaron y "comenzaron a bombardear las viviendas de la zona".

"El bombardeo se volvió intenso y resulté herido en ambas piernas y en mi hombro izquierdo por porciones de metralla", indicó Kareem desde el Hospital General Al Sadr, donde se encuentra ingresado.

Según el Ejército norteamericano, los soldados abrieron fuego contra cuatro coches civiles durante el asalto. Uno de ellos no se detuvo en un control y los otros tres estaban ocupados por insurgentes que dispararon contra los soldados. "Cada uno de los edificios y vehículos atacados por los efectivos de tierra estaban siendo utilizados con fines hostiles", indicó Garver.

REACCIÓN IRAQUÍ

El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, condenó la incursión y exigió una explicación, ya que las fuerzas estadounidenses tenían prohibido operar en este barrio bagdadí, bastión del Movimiento Sadr, un partido político iraquí liderado por el clérigo Muqtada al Sadr que dispone de una milicia, el Ejército del Mahdi, que ha operado contra la ocupación extranjera.

"El Gobierno iraquí rechaza absolutamente las operaciones militares estadounidenses (...) conducidas sin una aprobación previa del mando militar iraquí. Cualquiera que quebrante el mando militar será investigado", indicó Al Maliki.

También el Movimiento Sadr condenó el ataque a través de su portavoz en la ciudad santa chií de Nayaf, el jeque Salah al Obaidi. "El bombardeo hirió sólo a civiles inocentes", afirmó.

23 MUERTOS EN

Por otra parte, al menos 23 personas fallecieron y otras 17 resultaron heridas en un atentado suicida perpetrado hoy en un mercado de la ciudad de Muqdadiyah, situada a unos 90 kilómetros al norte de Bagdad. El objetivo del ataque era un grupo de reclutas de la Policía iraquí.

El lugar estaba lleno de gente y los reclutas tomaban un café cuando el suicida se inmoló, según explicaron fuentes policiales.

Un testigo presencial, Abu Omar, explicó que se dirigió a la zona del atentado nada más escuchar la explosión porque su hermano regenta un local comercial allí, y pudo ver a agentes de la policía cargando cadáveres en la parte trasera de una camioneta. Cinco camiones de agua trabajaban aún en la extinción del fuego posterior a la explosión mientras las ambulancias evacuaban a los heridos, explicó. Al menos siete tiendas quedaron destruidas por la explosión.

ATAQUE PREMEDITADO

También hoy se ha dado a conocer que dos soldados estadounidenses han sido acusados del asesinato premeditado de tres iraquíes, según informó el Ejército estadounidense. Las muertes tuvieron lugar en tres incidentes distintos acaecidos entre los meses de abril y junio de 2007, cerca de la ciudad iraquí de Iskandariya.

Los casos se produjeron en tres incidentes distintos ocurridos entre abril y junio de 2007 en las proximidades de Iskandariya, a unos 50 kilómetros al sur de Bagdad, según informó el Ejército en un comunicado. La investigación se inició después de que soldados informaron de los crímenes que alegaron a las autoridades militares, se informó.

Los soldados pertenecen al Primer Batallón del regimiento 501 de infantería de la cuarta Brigada, de la 25 división de Infantería con base en Fort Richardson (Alaska).

El sargento Michael A. Hensley, de Chandler, en Carolina del Norte, está acusado de tres cargos de asesinado premeditado, obstrucción a la justicia y por "ilegalmente colocar armas junto a los restos de los iraquíes fallecidos", informó el comunicado. Hensley fue puesto en confinamiento militar en Kuwait este jueves, según se informó.

El otro soldado, el especialista Jorge G. Sandoval, procedente de Laredo, en Texas, se enfrenta a un cargo por cada asesinato premeditado y por colocar armas junto a los restos de un iraquí muerto, informó el ejército.

Sandoval fue arrestado el pasado martes mientras se encontraba en su casa de Texas, dijo el comunicado. Tres días más tarde también fue transferido al confinamiento militar de Kuwait.

DE LA POLÍTICA A LA INSURGENCIA

Mientras, los políticos suníes coquetean cada vez más con optar por la resistencia a la ocupación en lugar de por el Gobierno de unidad liderado por los chiíes de Nuri al Maliki. Hoy, Abdul-Nasser al Janabi, un diputado del Frente del Acuerdo Iraquí (FAI), el principal partido suní con representación parlamentaria, anunció hoy que deja el Parlamento para unirse a la "resistencia" porque, según él, el proceso político ha fracasado.

"En Irak no hay otra alternativa que abandonar el proceso político y regresar a la resistencia armada" porque los estadounidenses y los iraníes gobiernan Irak, afirmó Al Janabi en declaraciones a la televisión Al Yazira desde Amán (Jordania).

Este anuncio llega un día después de que su partido abandonara los consejos de ministros como protesta contra las medidas adoptadas por el primer ministro chií, Nuri al Maliki, contra los suníes.

Hoy mismo, Al Maliki publicó un comunicado pidiendo al FAI que regrese a las reuniones del gabinete porque "sólo el diálogo puede resolver cualquier problema que haya o que se registre en el futuro". Advirtió también de que "boicotear, suspender la participación o retirarse del Gobierno no resolverá el problema, sino que lo complicará aún más".