Crónica Irak.- Dos atentados contra objetivos civiles en Bagdad y la ciudad kurda de Majmur causan más de 60 muertos

Actualizado 13/05/2007 18:23:03 CET

Al Qaeda reivindica el secuestro de tres soldados de EEUU y Teherán acepta conversar con Washington sobre seguridad en Irak

BAGDAD, 13 May. (EP/AP) -

Más de 60 personas murieron hoy como consecuencia de dos nuevos atentados cometidos contra objetivos civiles en Irak, uno de ellos perpetrado en el popular mercado bagdadí de Sadriyah --con 17 muertos-- y el otro frente a las oficinas del Partido Democrático del Kurdistán (PDK) en la localidad mayoritariamente kurda de Majmur, en el norte --con 45 fallecidos--. Asimismo, Al Qaeda reivindicó hoy el secuestro de tres soldados estadounidenses que se encuentran desaparecidos desde el ataque efectuado ayer contra una patrulla al sur de Bagdad, en el que murieron cuatro soldados norteamericanos y un intérprete iraquí.

Por otra parte, el Gobierno iraní aseguró hoy que ha aceptado una propuesta formal de Estados Unidos para hablar sobre la seguridad en Irak en el curso de un próximo encuentro en Bagdad. En respuesta, fuentes próximas al vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, aseguraron que Washington está dispuesto a iniciar conversaciones con Teherán siempre y cuando éstas se restrinjan al tema de la seguridad en Irak.

El atentado de Bagdad fue cometido hacia las 14:45 horas (12:45 en España) en la Plaza Wathba, cerca del mercado de Sadriyah, una de las principales zonas comerciales de la capital. El coche bomba causó la muerte de al menos 17 personas y heridas a 46, según informa la Policía iraquí.

Sadriyah ya ha sufrido otros atentados atribuidos a grupos suníes que intentan hacer descarrilar el plan de seguridad estadounidense e iraquí puesto en marcha en la capital hace más de tres meses. El pasado 18 de abril, un coche bomba en la misma zona causó 127 muertos.

Aparte, un conductor de un camión lleno de explosivos se estrelló hoy contra la sede del PDK en Majmur, en la que hizo detonar las cargas. Según el ministro de Sanidad del Gobierno autónomo kurdo, Ziryan Othman, al menos 45 personas murieron --entre ellas el jefe local de Policía-- y 115 resultaron heridas.

La explosión causó daños a los edificios cercanos, incluidas las oficinas del alcalde de la localidad, Abdul Rahman Delaf, un conocido escritor kurdo que resultó herido en el atentado, según informaron fuentes médicas y de seguridad.

El líder del Partido Democrático del Kurdistán, liderado por Massud Barzani, es el actual presidente de la región autónoma del Kurdistán. Majmur no se encuentra exactamente en esta región, pero la mayoría de su población es de etnia kurda. Hace cuatro días, un camión bomba causó al menos 15 muertos y más de cien heridos precisamente en la capital del Kurdistán, Irbil, situada a 50 kilómetros al norte de Majmur.

SOLDADOS DESAPARECIDOS

Mientras tanto, la organización Estado Islámico de Irak, vinculada a la célula iraquí de Al Qaeda, reivindicó hoy en un comunicado difundido por una página de internet islamista el secuestro de tres soldados estadounidenses que se encuentran desaparecidos desde el ataque perpetrado ayer contra una patrulla cerca de Mahmudiya (al sur de Bagdad), en el que murieron otras cinco personas, cuatro soldados norteamericanos y un intérprete iraquí.

En su comunicado, la organización asegura que tiene en su poder a un número no especificado de militares norteamericanos, pero no aporta pruebas que sustenten su reivindicación.

Esta mañana, el portavoz militar estadounidense en Irak, el general William Caldwell, informó de que ya se habían identificado los cadáveres de tres soldados y del intérprete y que se intentaba determinar la identidad del quinto fallecido.

Asimismo, aseguró que 4.000 soldados estadounidenses estaban participando en la búsqueda de los tres militares desaparecidos desde ayer en el llamado "triángulo de la muerte", al sur de la capital. Mahmudiya se encuentra en una zona en la que hay una importante presencia de Al Qaeda.

DIÁLOGO CON IRÁN

Por otra parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní aseguró hoy que Irán ha aceptado una propuesta formal de Estados Unidos para hablar sobre la seguridad en Irak. Según la agencia oficial de noticias persa IRNA, Irán había recibido la propuesta a través del embajador suizo en Teherán, quien suele ejercer de mediador para Estados Unidos en este país.

"Irán ha dado su acuerdo a estas negociaciones tras consultar con las autoridades iraquíes con el objetivo de reducir el sufrimiento del pueblo iraquí, apoyar al pueblo iraquí y establecer la seguridad y la paz en Irak", declaró el portavoz del Ministerio, Mohammad Ali Hosseini, citado por IRNA.

La agencia precisa que estas negociaciones se celebrarán en Bagdad. "El momento y el nivel del equipo de negociación serán decididos a finales de semana", añadió Hosseini.

Poco después, una portavoz de Dick Cheney, Lea Anne McBride, aseguró que Estados Unidos está dispuesto a iniciar conversaciones con Irak siempre y cuando éstas se limiten al tema de la seguridad en Irak.

"Estamos dispuestos a mantener conversaciones restringidas al tema de Irak y a nivel de embajadores", afirmó la portavoz coincidiendo con la gira que lleva a cabo Cheney por la región para conseguir más apoyos al Gobierno iraquí. Según McBride, esta postura no es nueva y refleja la que ya tenía anteriormente Estados Unidos.

"EL DESTINO DE LOS TRAIDORES"

Varios hombres armados iraquíes irrumpieron hoy en una abarrotada calle de Baquba (ciudad mayoritariamente suní situada a 60 kilómetros al noreste de Bagdad) donde asesinaron a tiros delante de la multitud a dos hombres esposados, como advertencia de que ése será el "destino de los traidores", una clara referencia a los iraquíes que cooperan con las fuezas de Estados Unidos.

Los ocho hombres armados irrumpieron en dos automóviles en el mercado central de Baquba hacia las ocho y media de la mañana (dos horas menos en España), sacaron al exterior a un hombre esposado y le dispararon en la cabeza. Posteriormente se acercaron a una sala de cine próxima, donde ejecutaron públicamente de la misma forma a un segundo hombre.

Muchos iraquíes que trabajan para la Policía o el Ejército, o como traductores para las fuerzas estadounidenses, mantienen en secreto sus actividades e incluso ocultan sus caras con máscaras por temor a represalias de los milicianos suníes o chiíes que se oponen a la ocupación estadounidense en Irak.