Actualizado 24/03/2007 20:47 CET

Crónica Irak.- Al menos 68 muertos en una nueva jornada de violencia en Irak

Un total de 3.234 militares estadounidenses han muerto en el país árabe desde la invasión de 2003

BAGDAD, 24 Mar. (EP/AP) -

Un nuevo atentado ha vuelto a golpear a la población civil iraquí, esta vez con un camión bomba que ha matado a al menos veinte personas en el sur de Bagdad. En otro atentado, perpetrado en un mercado de la ciudad de Tal Afar, en el norte del país, murieron otras diez personas. Mientras, sigue su curso la operación de seguridad de las fuerzas iraquíes y estadounidenses que costó la vida de otros dos soldados estadounidenses en las últimas horas que elevan la cifra total de bajas a 3.234. Hoy se informó de un total de 68 muertes violentas en todo Irak.

El atentado más grave fue el perpetrado contra la comisaría de Policía Dora, en el sur de Bagdad. Veinte personas murieron y otras 23 resultaron heridas cuando un terrorista suicida detonó el camión que conducía contra la barricada de la puerta de la comisaría de este barrio de mayoría suní. Los explosivos iban en la parte trasera del vehículo, ocultos entre varias pilas de ladrillos.

Entre los fallecidos se cuentan cinco policías y trece civiles. Al menos otros quince agentes y otros once civiles resultaron heridos, según las autoridades. La explosión tuvo lugar en torno a las 10:45 de la mañana, hora local (8:45 hora peninsular española).

La potencia de la explosión provocó el derrumbe de una parte del edificio de dos plantas. La zona afectada contenía una sala en la que había varios detenidos, informó la Policía.

También en el distrito de Dora, aunque tres horas antes, dos proyectiles de mortero causaron la muerte a otras tres personas y heridas a otras siete.

OFENSIVA DE LA INSURGENCIA SUNÍ

Estos ataques suponen un paso más en la escalada de la insurgencia suní, que podría estar intentando amedrentar a los propios suníes sospechosos de colaborar con el Gobierno del país y el Ejército estadounidense.

En Tal Afar, ciudad situada en el noroeste del país, al menos diez personas murieron y tres resultaron heridas en un atentado con bomba perpetrado en uno de los mercados de la localidad. El autor del atentado hizo explosionar la carga hacia las 15:35 horas (13:35 hora peninsular española) en el interior de una pastelería de un abarrotado mercado de Tal Afar, según informó el alcalde de la ciudad, Nayim Abdulá, quien añadió que entre los diez fallecidos figuran dos policías fuera de servicio que vestían de paisano.

Tal Afar, a 150 kilómetros al este de la frontera con Siria y a 420 al noroeste de la capital, es una ciudad mayoritariamente turkomena, en la que el 60 por ciento de la población es suní y el 40 por ciento chií.

La ciudad fue un enclave de la insurgencia hasta septiembre de 2006, cuando las tropas estadounidenses e iraquíes la ocuparon y levantaron barreras a su alrededor para limitar el acceso. El 20 de marzo de 2006, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, declaró que Tal Afar era un ejemplo del éxito de la estrategia militar de Washington.

Los milicianos también atacaron un puesto de control del Ejército iraquí en el barrio suní de Jamia, en el oeste de Bagdad. En el ataque murió un soldado y otros dos resultaron heridos. También falleció uno de los atacantes, informó la Policía.

Por otra parte, en Haswa, una localidad situada a unos 50 kilómetros al sur de Bagdad, un camión-bomba aparcado mató a al menos diez personas e hirió a casi cuarenta, según la Policía. La deflagración destruyó más de una decena de comercios cercanos. Los servicios de emergencia continúan retirando los escombros en busca de supervivientes. En Faluya, por otra parte, se hallaron los cuerpos acribillados de ocho hombres.

Estas nuevas masacres, sumadas a los últimos incidentes como el atentado de ayer en el que resultó herido de gravedad el vice primer ministro del país, Salam al Zubaie, o el impacto del pasado jueves de un proyectil explosivo a tan sólo 50 metros del lugar en el que se encontraba el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, echan por tierra el supuesto éxito de la nueva operación de seguridad que pretende acabar con la violencia en el centro del país.

PROSIGUE LA OPERACIÓN DE SEGURIDAD

Mientras, las fuerzas de seguridad iraquíes y estadounidenses prosiguieron con la operación de seguridad y acordonaron el distrito comercial mayoritariamente chií de Karradah, en el centro de Bagdad. Decenas de vehículos militares 'Humvee' y coches de policía bloquearon los cruces más importantes de la zona mientras los soldados la patrullaban a pie. El Ejército estadounidense admitió que se estaban desarrollando operaciones en Karradah, pero rechazó dar más detalles.

Dos de los militares estadounidenses que participan en la operación han fallecido en las últimas horas. El primero de ellos murió ayer en un atentado con bomba perpetrado en el sur de Bagdad contra la patrulla de a pie de la División Multinacional de Bagdad de la que formaba parte.

La operación en la que participaba el militar fallecido, cuya identidad no ha trascendido, se saldó con la detención de 16 presuntos insurgentes en el plazo de una semana.

El segundo incidente mortal tuvo lugar en combate en la provincia de Anbar, bastión de la insurgencia suní, informaron las fuentes militares norteamericanas en otro comunicado. Tampoco en este caso se dio a conocer la identidad del soldado fallecido a la espera de que se informe a sus familiares.

Estas muertes elevan a 3.234 el número de militares estadounidenses muertos en Irak desde la invasión del país de marzo de 2003, según el recuento de AP.