Actualizado 17/02/2007 21:14 CET

Crónica Irak.- Rice evalúa el plan de seguridad mientras el Senado se dispone a rechazar la nueva estrategia de Bush

Se espera que el Senado emita una resolución crítica semejante ante la amenaza de recortar fondos para las tropas estadounidenses

MADRID, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

La visita por sorpresa hoy de la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, a Bagdad para revisar el nuevo plan de seguridad de Bagdad coincide con lo que será, con toda probabilidad, el primer gran varapalo político de la estrategia de George W. Bush en Irak, ya que el Senado se dispone a condenar el incremento de tropas propuesto por el presidente estadounidense, después de que ayer la Cámara de Representantes emitiera una resolución, de carácter no vinculante, contra la política de la administración en el país árabe.

Antes de entrevistarse con el primer ministro, Rice señaló que la nueva ofensiva contra los grupos armados en la capital funcionará como un incentivo político para reforzar el Gobierno del primer ministro Nuri Al Maliki y que traerá a la capital "nueva esperanza y optimismo".

Sin embargo, Rice añadió que todavía es demasiado pronto para saber su la operación puede funcionar, aunque no escatimó elogios al Gobierno iraquí por la promoción del nuevo plan que han realizado entre la población, y por la capacidad de apoyo de las fuerzas iraquíes.

Nada más llegar, la secretaria de Estado declaró que el éxito del nuevo plan de seguridad para reducir la violencia sectaria en Bagdad se medirá en función de cómo el Gobierno aproveche el previsible descenso de la violencia.

El avión de Rice sobrevoló el aeropuerto de la ciudad durante treinta minutos antes de aterrizar debido a que se estaba desarrollando una operación militar en la capital. La secretaria de Estado es el más alto cargo estadounidense que visita el país desde que se pusiera en marcha la nueva iniciativa de seguridad que pretende poner fin a la violencia sectaria desatada entre chiíes y suníes.

"Si las milicias deciden retirarse y dejar de matar a iraquíes inocentes... no puede ser malo", afirmó Rice ante los periodistas que la acompañan en el viaje. "Pero lo realmente importante es cómo los iraquíes utilicen el respiro que les proporcionará", aseguró.

Antes de reunirse con Al Maliki, la secretaria tuvo palabras sobre la respuesta negativa de la Cámara de Representantes a la nueva estrategia del presidente estadounidense, George W. Bush, en Irak.

"Creo que el debate en Washington es una indicación de las preocupaciones que tiene el pueblo americano sobre el éxito que podríamos tener (en Irak) si el Gobierno (iraquí) no hace lo que ha dicho que hará", señaló la secretaria, en relación a las peticiones realizadas por Estados Unidos, que solicita constantemente al Al Maliki que lleve a cabo progresos de índole económica y política en el país.

Rice se encuentra en Jerusalén para entrevistarse con la ministra de Exteriores de Tel Aviv, Tzipi Livni. En la rueda previa antes de la reunión, que precedra a una reunión trilateral de Rice con el primer ministro Ehud Olmert y con el presidente de la Autoridad Palestina, Mamhud Abbas, se comprometió a reactivar el proceso de paz en la región.

NEGATIVA BICAMERAL

Se espera que el Senado estadounidense apruebe hoy una resolución de condena contra el nuevo plan de Estados Unidos en Irak. En el debate previo, los demócratas seguían luchando para conseguir los sesenta votos necesarios para conseguir la aprobación de la medida. Bush ha afirmado que el voto no tendrá impacto sobre el procedimiento, destinado a eliminar la violencia sectaria en la capital iraquí.

La Cámara de Representantes estadounidense, controlada por los demócratas, aprobó la pasada tarde del viernes una resolución no vinculante, si bien muy crítica con la política del presidente norteamericano, George W. Bush, en Irak, tras su decisión de enviar un contingente adicional de 21.500 soldados a Irak. En este sentido, la resolución se aprobó con la mayoría de 246 parlamentarios estadounidenses y con el voto en contra de 182.

"Lo que está en juego en Irak es demasiado grave para reciclar propuestas que tienen poca perspectiva de triunfar", arremetió la presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quien incidió en que "la aprobación de esta legislación visionará una señal de cambio en la dirección en Irak que pondrá fin a los enfrentamientos y traerá de vuelta a casa a las tropas (estadounidenses)".

El representante demócrata, Chris Carney, definió el castigo simbólico otorgado la Cámara de Representantes estadounidense a la política de la administración en Irak como el comienzo de los esfuerzos demócratas por "enderezar el barco".

"Finalmente contamos con un Congreso que pedirá la verdad y exigirá responsabilidad a esta administración sobre los costes de la guerra, sobre la realidad de la estrategia en el conflicto, y sobre el impacto del mismo en nuestra seguridad nacional", declaró Carney, durante el discurso radiofónico semanal de su partido.

La resolución de la Cámara no es vinculante en modo alguno, pero sí hace temer a los republicanos que sea el primer paso a partir del cual la mayoría demócrata pueda intentar acabar con la guerra en Irak la herramienta más eficaz de la que dispone: recortando los fondos para las tropas.

"Tras cuatro años y 3.000 vidas perdidas, tenemos que ver todavía qué planes tiene la administración Bush", dijo. "Y el tiempo se nos acaba",señaló Carney.

NUEVO DÍA DE VIOLENCIA

De vuelta en Irak, al menos once personas murieron y 60 más resultaron heridas en un doble atentado con coches bomba perpetrado hoy en un concurrido mercado de la ciudad de Kirkuk, en el norte de Irak, informó la Policía.

La primera explosión fue seguida de inmediato por el ataque de un terrorista suicida que empotró su coche contra la zona, una zona de mayoría kurda de la ciudad del norte del país. El atentado se produjo en las inmediaciones de unas cocheras de autobuses y en el mismo fueron destruidas una veintena de tiendas.

Kirkuk es la ciudad más importante de la rica región petrolera del norte de Irak y en ella viven tanto kurdos como árabes suníes y chiíes.

Por otro lado, un 'marine' estadounidense falleció ayer en operaciones de combate en la región de Anbar, al oeste de Bagdad, informó hoy el Ejército estadounidense.

El soldado, asignado a la Fuerza Multinacional-Oeste, falleció en circunstancias que no fueron reveladas. Se trata del primer militar estadounidense muerto en Irak desde el pasado miércoles, cuando fallecieron cinco soldados, cuatro de ellos en la provincia de Diyala, al noreste de Bagdad.