Crónica Líbano (Añadida).- El Consejo de Seguridad aprueba de forma unánime extender el mandato de FINUL un año más

Actualizado 24/08/2007 20:19:39 CET

El viceembajador de EEUU ante la ONU dice que las "armas no autorizadas" en el sur de Líbano amenazan su estabilidad

NUEVA YORK, 24 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó hoy de forma unánime extender el mandato de la Fuerza Interina de la ONU en Líbano, compuesta por unos 13.600 efectivos, durante un año más, tal y como solicitó el Ejecutivo de Beirut, al tiempo que hizo un llamamiento para respetar un alto el fuego permanente y buscar una solución a largo plazo a la crisis política en el país.

Según informaron fuentes de la ONU, el Consejo de Seguridad reiteró su intención de "considerar (tomar) pasos adicionales para aplicar un alto el fuego permanente y una solución a largo plazo" entre las partes, en alusión a Israel y la milicia chií libanesa Hezbolá, que el pasado verano se batieron en un conflicto armado durante 33 días --en el que murieron más de 1.000 libaneses y 159 israelíes-- y que sólo cesó tras la aprobación de una resolución del Consejo que estableció el cese de hostilidades entre ambos.

La resolución aprobada por la ONU destaca el "papel positivo" del contingente internacional, junto al que desempeñan las tropas libanesas, para ayudar a "establecer un escenario estratégico nuevo en el sur de Líbano" y subraya las expectativas del organismo internacional para estrechar la cooperación con las fuerzas de seguridad libanesas a fin de crear "una zona libre de cualquier personal armado, activos o armas no autorizados".

El primer ministro libanés, Fuad Siniora, envió una carta al Consejo de Seguridad para pedirle que extendiera el mandato de FINUL durante una año más, y que tras su aprobación, garantizará la presencia del contingente internacional hasta el próximo 31 de agosto de 2008.

El contingente actual de FINUL, cuyo mandato expiraba el próximo 31 de agosto, está compuesto por 11.428 tropas terrestres, 2.000 efectivos navales, 185 oficiales mayores y 20 oficiales menores. A este contingente de 13.000 efectivos, le asiste en su tarea una fuerza libanesa integrada por 15.000 soldados, desplegada en el sur del país, en la frontera con Israel, y cuyo mandato es contribuir a velar por el cumplimiento de la resolución 1701.

A principios de mes, el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, instó al Consejo a extender el mandato de FINUL, tras elogiar su labor para contribuir a mantener la estabilidad en el sur de Líbano, escenario principal en el que se libró la guerra del pasado verano de 2006.

La resolución 1701 hace un llamamiento a las partes para respetar el cese de hostilidades y la denominada Línea Azul, trazada por la ONU a la altura del río Litani para separar el territorio accesible a israelíes y libaneses, y patrullado por FINUL y las fuerzas libanesas, así como para controlar la frontera sirio-libanesa e impedir el flujo de armas desde Siria a Líbano.

PREOCUPACIÓN POR EL TRÁFICO DE ARMAS

El Consejo de Seguridad ya mostró su "profunda preocupación" por las persistentes informaciones sobre tráfico de armas hacia Líbano, aunque se abstuvo de señalar directamente a Siria e Irán como los responsables, aunque sí reiteró la necesidad de que "los países de la región" apliquen el embargo de armas en Líbano y no sea violado.

Asimismo, el Consejo manifestó entonces su preocupación por las acusaciones sobre el rearme de todas las milicias en su conjunto en Líbano, no sólo Hezbolá, que por su parte reconoció públicamente "que retiene toda su capacidad militar para atentar en cualquier parte de Israel".

El informe del secretario general, presentado al Consejo, condenó asimismo "el ataque vicioso" que el pasado 24 de junio se cobró la vida de seis militares de FINUL, tres españoles y tres colombianos, por la explosión de una bomba en la carretera que une las localidades de Maryayún y Yiyam. A este primer ataque en años contra FINUL, se sumó otro, el pasado 16 de julio, contra un convoy tanzano del contingente internacional en un puente en Tiro, en el sur de Líbano, que se saldó sin víctimas ni heridos.

REACCIONES

El viceembajador de Francia ante la ONU, Jean-Pierre Lacroix, cuyo país auspició el borrador de resolución aprobado hoy, indicó que la votación unánime en el Consejo refleja el apoyo total a FINUL que, recalcó, "continúa operando en dificultad y en un escenario inestable".

Por su parte, el viceembajador de Estados Unidos ante el organismo, Alejandro Wolff, subrayó que el segundo ataque contra FINUL y el cohete lanzado contra Israel, un día después, "demuestran que hay elementos armados y armas no autorizadas en el sur de Líbano", que plantean, insistió, "un peligro tanto a la estabilidad regional como a la seguridad del personal de la ONU".

Wolff instó a los efectivos de la ONU y las tropas libaneses a establecer patrullas conjuntas para impedir el tráfico de armas y pidió la total aplicación de una resolución de 2005 que exige que todas las milicias, libanesas y no libanesas, sean desmanteladas, al incidir en que "la paz nunca será garantizada hasta que este llamamiento sea cumplido".

Asimismo, el diplomático norteamericano manifestó su "máxima preocupación por las transferencias ilegales de armas a lo largo de la frontera sirio-libanesa" y urgió tanto al Ejecutivo de Teherán como al de Damasco cumplir el embargo de armas a Líbano, decretado por la ONU.

La resolución, a juicio del viceembajador ruso, Igor Shcherbak, que garantiza la extensión del mandato de FINUL, "supone un gran paso adelante para reforzar la integridad territorial y la soberanía de Líbano", aseguró, y criticó que la cuestión del tráfico de armas no es un elemento relativo en esta resolución, a pesar de que algunos miembros del Consejo hayan reparado en el fenómeno.