Actualizado 15/11/2007 21:10 CET

Crónica Pakistán.- Bhutto propone a los partidos opositores la formación de un Gobierno de unión nacional

Musharraf nombrará mañana un Gobierno interino hasta las elecciones, que se celebrarán bajo el estado de excepción

ISLAMABAD, 15 Nov. (EP/AP) -

La ex primera ministra y líder de la oposición Benazir Bhutto hizo hoy un llamamiento a todos los partidos opositores de Pakistán a cerrar filas para la formación de un Gobierno de unión nacional que remplace al presidente, el general Pervez Musharraf. Mientras, éste, ajeno a las peticiones de dimisión, nombrará mañana un Gobierno interino hasta las elecciones, con el hasta ahora presidente del Senado, Mohammedmian Soomro, como primer ministro.

La propuesta de Bhutto, pronunciada en una entrevista concedida a Associated Press, fue rápidamente aceptada por su rival Nawaz Sharif, si bien éste advirtió de que ninguno de los dos estaba en posición de formar un Gobierno de unidad hasta que Musharraf deje el poder. En este sentido, Sharif señaló que la prioridad ahora debe ser restituir a los jueces del Tribunal Supremo que fueron cesados por el presidente paquistaní y propuso un boicot de la oposición a las próximas elecciones.

De momento, Bhutto ya ha dicho que está manteniendo contactos con otros partidos de la oposición. "Estoy hablando con los otros partidos de la oposición para saber si están en posición de unirse", anunció desde la casa de Lahore en la que permanece bajo arresto domiciliario. "Necesitamos ver si podemos proponer un Gobierno interino de consenso nacional al que se pueda entregar el poder", añadió.

La ex primera ministra dejó abierta la cuestión de si ella u otra persona liderará un Gobierno de unidad al señalar que es algo que se tratará en las negociaciones. No obstante, recalcó la necesidad de alcanzar un consenso que garantice una transición ordenada en el caso de que Musharraf decida dejar el poder.

Pero el general no parece dispuesto a complacer a Bhutto. Ayer mismo reveló que su intención es renunciar a su cargo como jefe del Ejército a finales de este mes pero continuar siendo el presidente del país. Aunque se ha comprometido a celebrar unas elecciones el próximo 9 de enero, ha sugerido que se realizarán bajo el estado de excepción que se decretó el 3 de noviembre.

CONTACTOS ENTRE BHUTTO Y SHARIF

Una unión de poder entre Bhutto y Sharif --al que Musharraf expulsó en el golpe de Estado de 1999-- no gustaría al general, que hasta ahora ha sido capaz de mantener a la oposición dividida.

En una entrevista telefónica desde su casa en Arabia Saudí, Sharif apoyó la idea de un Gobierno de unidad, tanto antes como incluso después de las elecciones, para contribuir a la estabilización de Pakistán.

"Estaré muy satisfecho de poner en marcha una colaboración (con Bhutto) para librar al país de un dictador, pero es importante que la magistratura sea restaurada", manifestó el ex primer ministro. "Le he dicho (a Bhutto) que, aunque hemos tenido algunas diferencias en el pasado reciente, doy la bienvenida a su propuesta. Quiero avanzar, pero debemos fijar una agenda clara", explicó.

Además, dijo que le había comunicado a Bhutto que, en las actuales "circunstancias" que atraviesa Pakistán, él está "a favor de un boicot total de las elecciones", a lo que la líder opositora contestó que le respondería en uno o dos días. "¿Cómo puedes presentarte a unos comicios cuando tienes las manos atadas, todos los líderes (políticos) están detenidos y los partidos no se pueden reunir; cuando hay una magistratura servil y una Comisión Electoral elegida 'a dedo'?", protestó.

Si bien es cierto que Bhutto y Sharif mantuvieron ayer contacto telefónico con el objetivo de trabajar de forma conjunta, aún no han tratado el tema de la creación de un Gobierno de unidad.

EL APOYO DEL EJÉRCITO A MUSHARRAF

En opinión de Bhutto, el apoyo del que goza Musharraf entre los militares --sobre todo entre los altos mandos-- se está viendo erosionado a medida que se agrava la crisis generada a partir de la declaración del estado de excepción.

"Percibo una enorme inquietud, el Ejército siente que no tiene alguien que lo dirija, que hay una falta de liderazgo", aseguró. A su juicio, las Fuerzas Armadas consideran que su trabajo consiste en "defender la madre patria" y que, sin embargo, se encuentran con que están "implicadas" en un "controvertido" asunto nacional.

Ante estas declaraciones, Musharraf declaró a Associated Press que la lealtad del Ejército hacia su persona es absoluta y que sus militares nunca se volverían en su contra. "La gente no conoce a nuestro Ejército (...) (Los militares) me siguieron no por mi rango, sino por el respeto que sienten hacia mí. No tengo ninguna duda de la lealtad de este Ejército", sentenció.

GOBIERNO PROVISIONAL A PARTIR DE MAÑANA

Hoy finalizaba el mandato del actual Parlamento, así como el mandato presidencial de Musharraf. Sin embargo, el líder paquistaní lo ha extendido al decretar el estado de excepción.

Un Ejecutivo provisional se encargará de gobernar Pakistán por lo menos hasta la celebración de las elecciones. Según indicó el Gobierno de Musharraf, mañana se anunciará la composición de ese Ejecutivo y, posteriormente, sus miembros jurarán sus cargos. Los observadores están pendientes de este proceso para ver si esos políticos serán leales al general.

LA VIOLENCIA EMPEORA LA CRISIS POLÍTICA

Los incidentes violentos continúan en Pakistán, agravando la ya de por sí delicada situación política. En Karachi, unos manifestantes no identificados abrieron hoy fuego "de forma indiscriminada", causando la muerte a un adulto y a dos niños de once y doce años, según informó la Policía. Es el primer incidente en el que se registran muertos desde que comenzó el estado de excepción.

En ese mismo lugar, los partidarios de Bhutto se enfrentaron con la Policía desde por la mañana, demostrando así su enfado por el arresto domiciliario de su líder. Las fuerzas de seguridad intentaron dispersarlos con gases lacrimógenos y hubo un intercambio de disparos. Finalmente, la protesta se saldó con ocho manifestantes y un policía heridos de bala.

Mientras, en la ciudad noroccidental de Peshawar, la Policía se sirvió de gases lacrimógenos y porras para poner fin a una manifestación en la que participaron unos 200 seguidores del Partido del Pueblo de Pakistán, el de Bhutto. Cuatro personas fueron detenidas, entre ellas dos líderes provinciales.