Actualizado 13/03/2007 17:38 CET

Crónica Vaticano.- El Papa reafirma el valor del celibato eclesiástico y la indisolubilidad del matrimonio

Emplaza a los políticos católicos a no apoyar legislaciones contrarias a la vida o la familia

ROMA, 13 Mar. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Gloria Moreno) -

El Papa Benedicto XVI reafirmó el valor del celibato eclesiástico y la indisolubilidad del matrimonio, sólo entendido entre un hombre y una mujer, en su Exhortación Apostólica 'Sacramentum Caritatis', que fue presentada hoy en el Vaticano.

Con este documento el Papa concluye de modo oficial el Sínodo de Obispos que se celebró a finales de 2005 y en el que los obispos reflexionaron en torno a la Eucaristía, entendida como "fuente y cumbre de la vida y de la misión de la Iglesia".

El cardenal y patriarca de Venecia, Angelo Scola, fue el encargado de presentar la exhortación ante los periodistas, en un acto en el que también participó el secretario general del Sínodo de Obispos, el arzobispo Nikola Eterovic.

El Papa ha basado su trabajo, que tiene un total de 131 páginas, en una cincuentena de propuestas que fueron aprobadas por los más de 250 obispos que asistieron al primer Sínodo del Pontificado.

Entre otros temas, aborda la cuestión del celibato que deben vivir los sacerdotes católicos entroncándolo con su "origen cristológico" y desvinculando esta cuestión de meras razones funcionales, como podría ser la falta de sacerdortes en el mundo.

Según el Papa, este modo de vivir el sacerdocio "reafirma el sentido profundo del celibato", reconociéndolo como algo de valor "inestimable" y "signo que expresa la dedicación total y exclusiva a Cristo", al tiempo que se corresponde con el modo en que Jesucristo vivió en la Tierra manteniendo su "virginidad".

Aunque el documento se centra en el tema de la Eucaristía, el Papa también trata otras realidades humanas como son la familia, la indisolubilidad del matrimonio o la libertad a la hora de educar a los hijos, entre otros.

Con respecto a la cuestión del matrimonio, reitera que debe ser indisoluble, al tiempo que recuerda a los obispos que las personas divorciadas y que se han vuelto a casar no pueden recibir los sacramentos. No obstante, señala que siguen formando parte de la Iglesia y les anima a participar en la Misa, aunque sea sin comulgar.

LLAMAMIENTO A LOS POLÍTICOS CATÓLICOS

De hecho, Benedicto XVI se refiere a estos "valores" calificándolos como "no negociables" y haciendo un llamamiento a los políticos católicos para que no apoyen legislaciones contrarias a la vida o a la familia, debido a su "grave responsabilidad social" y por la que "deben tomar decisiones sobre valores fundamentales".

En concreto, se refiere al "respeto y la defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su fin natural, la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas".

El Papa recoge así la proposición en la que los obispos advertían de la necesidad de recordar a los políticos su responsabilidad al convertirse, en razón de su cargo, en un punto de referencia para los católicos, subrayando la grave repercusión que puede tener su apoyo a "leyes inicuas".

Con todo, el Papa emplaza a los políticos y legisladores que se autodefinen como creyentes católicos a vivir la "coherencia eucarística", ya que "el culto agradable a Dios nunca es un acto meramente privado, sin consecuencias en nuestras relaciones sociales", sino que, "al contrario, exige el testimonio público de la propia fe", explica.

"Así pues", agrega, los políticos y legisladores "deben sentirse particularmente interpelados por su conciencia, rectamente formada, para presentar y apoyar leyes inspiradas en los valores fundados en la naturaleza humana". En cuanto a los obispos, señala que deben "llamar constantemente la atención sobre estos valores", como consecuencia de la "responsabilidad para con la grey que se les ha confiado".

Con respecto a la cuestión del matrimonio, reitera que debe ser indisoluble, al tiempo que recuerda a los obispos que las personas divorciadas y que se han vuelto a casar no pueden recibir los sacramentos. No obstante, señala que siguen formando parte de la Iglesia y les anima a participar en la Misa, aunque sea sin comulgar.

RECUPERAR EL LATÍN EN LAS CELEBRACIONES

Ya en relación directa con la eucaristía, el Papa defiende el uso del latín en las celebraciones internacionales --exceptuando las lecturas, la homilía y la oración de los fieles-- ya que se trata de un modo universal de rezar, común a todos los fieles.

Asimismo, detalla otros aspectos prácticos, indicando a los sacerdotes no alargar demasiado el momento de la paz para evitar que los fieles se distraigan justo en el momento que precede a la comunión, o indicando la mejor colocación del sagrario o qué tipo de cantos son los más idóneos para la celebración eurcarística.

Benedicto XVI también aprovecha para señalar la importancia del sacramento del perdón --la confesión--, señalando que los confesionarios deben estar ubicados en lugares visibles, para que los fieles puedan acudir a ellos con facilidad. Además, desaconseja a los sacerdotes realizar absoluciones generales y les anima a optar por la personal.

Estas 'proposiciones', que se entregan al Papa después de cada Sínodo y mediante las que se piden modificaciones o se proponen cambios en el mundo de la Iglesia católica, sirven al Santo Padre para la redacción de la exhortación apostólica y sólo en 2005 y en 1985 se decidió su publicación. El texto de la exhortación estará disponible desde el martes en lengua española y portuguesa, así como en italiano, alemán, inglés y francés.