Publicado 25/01/2016 17:51CET

Una cuarta parte de los países tiene leyes sexistas en materia de nacionalidad

Mujeres con burka manifestándose en Yemen
KHALED ABDULLAH ALI AL MAHDI

NUEVA YORK, 25 Ene. (Thomson Reuters Foundation/EP) -

Más de la cuarta parte de los países del globo tiene una legislación sexista en materia de nacionalidad que puede impedir a las mujeres obtener un visado o permiso de trabajo, no poder solicitar una plaza en escuelas públicas o, en el peor de los casos, hacerlas vivir bajo amenaza constante de deportación, ha advertido la organización internacional por los Derechos Humanos Equality Now en un informe.

"En más de 50 países la discriminación sexista persiste en las leyes sobre nacionalidad y ciudadanía, lo que continúa atrapando a las mujeres y sus familias en una telaraña de legislaciones discriminatorias", ha lamentado la organización.

Estos reglamentos sexistas pueden desproveer a las mujeres de su nacionalidad tras casarse con un cónyuge de origen extranjero, así como retirarles la ciudadanía adquirida en caso de viudedad o divorcio, lo que limita sus posibilidades para acceder a un trabajo, educación u otros beneficios de los que sí disponen los hombres. Además, sus hijos no tienen derecho a adquirir la ciudadanía materna.

Todo ello deja a las mujeres desamparadas ante matrimonios abusivos o incapaces de solicitar la custodia de sus hijos, ha recogido el informe.

En total, Equality Now ha registrado 53 países con reglamentos sexistas, 26 en Oriente Próximo y el norte de África y 16 en la parte subsahariana del continente.

"Demasiados gobiernos han decidido que básicamente las mujeres deberían tener menos derechos que los hombres para legar su nacionalidad a los niños o a su cónyuge, así como para adquirir, cambiar o mantener su ciudadanía", ha criticado la organización.

Por ejemplo, en Bahamas, Barbados o Mauricio las mujeres no pueden traspasar su nacionalidad a niños adoptados. Mientras que en Bahréin, Togo, Túnez o Yemen las mujeres extranjeras renuncian a su nacionalidad de origen tras casarse con un ciudadano de los países citados.

Sin embargo, en algunos países se han registrado avances. En Senegal y Suriname se ha modificado la legislación para que las mujeres tengan los mismos derechos que los hombres a la hora de transferir su nacionalidad a esposos o hijos. En Vanuatu, las mujeres casadas han adquirido el derecho para traspasar su nacionalidad a su marido en los mismos términos que los hombres de este colectivo.