Cumbre.-España compromete un mínimo de 1.500 millones hasta 2012 para extender el acceso al agua potable en Iberoamérica

Actualizado 09/11/2007 19:19:20 CET

SANTIAGO DE CHILE, 9 Nov. (de la enviada especial de EUROPA PRESS, Beatriz Fernández) -

España comprometió hoy "un mínimo de 1.500 millones de euros" para extender el acceso al agua potable en Iberoamérica en los próximos cuatros años, anunció hoy el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, en la primera sesión plenaria de la reunión de jefes de Estado y de Gobierno iberoamericanos.

Se pone así en marcha el Fondo Iberoamericano para el Acceso al Agua Potable, una iniciativa presentada por España en la pasada cita de Montevideo. Durante su intervención en la sesión plenaria, Zapatero indicó que este plan está "abierto a otras contribuciones" y subrayó que en esta Cumbre Iberoamericana se haya "pasado de la retórica a los compromisos".

Según Zapatero, la Cumbre de Chile será recordada como aquella en la que los 22 países de la Comunidad Iberoamericana pusieron en marcha "recursos", como quedará reflejado en la adopción el sábado del convenio de seguridad social, que reconocerá a los emigrantes el tiempo de cotización en otros países de la región y sobre el que aseguró que ya hay un "acuerdo".

El jefe del Gobierno recordó que más de 1.000 personas en el mundo no tienen acceso al agua potable, de los que 58 viven en Iberoamérica, en su gran mayoría ciudadanos de zonas rurales y poblaciones indígenas. Remarcó que esta carencia causa al año la muerte en el mundo de 22 millones de personas.

Esta iniciativa persigue el objetivo de hacer efectivo el derecho al agua con el fin de contribuir al cumplimiento de los Objetivos del Milenio fijados por la ONU en 2000 para reducir el hambre y la pobreza en el mundo para 2015. El Fondo se destinará a apoyar infraestructuras y canalizaciones de agua, así como al tratamiento de las aguas residuales.

Por otra parte, Zapatero consideró que al elegir como tema de esta cumbre la cohesión social se ha puesto "el dedo en la llaga", porque supone la cuestión "más importante" para América Latina. El jefe del Gobierno insistió en la idea de que las políticas sociales "no consumen riqueza", sino que la construyen.