BRUSELAS 14 Dic. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, afirmó hoy que es necesario compensar a Serbia con su acercamiento a la UE ante la "inevitable" independencia de Kosovo, para evitar el "aislamiento" de Belgrado y dar lugar a un "enfrentamiento" entre serbios y kosovares.
Sarkozy rechazó este viernes en rueda de prensa el llamamiento de "firmeza" con Serbia que lanzó a la UE la fiscal general del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPYI), Carla del Ponte, para conminar a Belgrado a entregar a todos los criminales de guerra. Por el contrario, Del Ponte criticó la "flexibilidad" que ha mostrado la UE con Serbia, con quien ha rubricado un Acuerdo de Asociación y Estabilización.
"Apoyamos la búsqueda de criminales de guerra y al TPIY, pero Europa dice a Serbia que si es candidata, si respeta las condiciones, si respeta los derechos humanos, integra su economía y respeta la independencia de Kosovo, habrá un futuro en la familia" europea.
Claramente airado, Sarkozy explicó que tras el "fracaso" de las negociaciones entre Belgrado y Prístina, "la cuestión que se nos plantea es muy simple: tenemos una dificultad con Kosovo, cada uno (en la UE) ve que la independencia es inevitable" y con una realidad en la que "Serbia que debe ser condenada al aislamiento y a la desesperación porque a partir de este momento vamos a crear las condiciones de un enfrentamiento entre unos y otros".
Para evitar esta situación, estimó que "Europa y Francia pueden dar una señal positiva a Serbia" para que sea candidato a la adhesión y pueda acceder a la UE "cuando se hayan satisfecho todas las condiciones", una de las cuales es apuntó, "el respeto de los derechos humanos".
Sarkozy pidió que "no confundamos la búsqueda de criminales de guerra y la posibilidad de un país como Serbia de adherirse un día a la UE" porque, dijo, "hay un pueblo serbio que no debe ser condenado a que si reconocemos la independencia de Kosovo, que es de facto el caso".
Acerca de cómo se puede persuadir a actores como Rusia y al Consejo de Seguridad de la independencia "inevitable" de Kosovo, Sarkozy se refirió al "hecho real" que consiste en que "los kosovares y los serbios ya no quieren vivir juntos". En este escenario, añadió, "Europa hace todo lo posible para aproximar los puntos de vista".
Insistió asimismo en que el arreglo sobre la situación de Kosovo "no es el asunto del señor Putin, ni de señor Bush, es asunto de los europeos porque estamos en Europa".