Enérgica movilización entre los votantes durante la mañana de comicios en Brasil

Actualizado 28/10/2018 20:36:39 CET
Elecciones en Brasil
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RÍO DE JANEIRO, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

Millones de brasileños han acudido hoy a las urnas en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Desde muy temprano ha habido afluencia en los centros de sufragio en un país en el que el voto es obligatorio.

Muchos en Río de Janeiro se han presentado en las urnas vestidos con las camisetas de sus candidatos predilectos. "Brasil por encima de todo, Dios por encima de todos", ha podido leerse en las de quienes han apoyado a Bolsonaro. "Por la democracia" o "Él No", en las camisetas de los partidarios de Haddad.

"Yo voy a votar por Bolsonaro porque el PT, que es el partido rival, es extremadamente corrupto. Tienen varios líderes presos, incluyendo a Lula, o el ex tesorero. Mi voto es específicamente contra la corrupción, que se ha instalado en Brasil y afecta a todas las necesidades básicas como la salud, la seguridad o el transporte. La crisis económica es efecto de la corrupción de Brasil", ha dicho en Río de Janeiro Antonio Brito, un deportista seguidor de Bolsonaro, que ha ido a votar con una camiseta en la que podía leerse "Mito", en relación al ultraderechista.

Su candidato predilecto ha conseguido aglutinar el voto de aquellos brasileños hastiados con la corrupción y también con la violencia, que se cobró al menos 63.880 vidas en 2017, el récord por tercer año consecutivo.

Propone aumentar las penas a homicidas y violadores, reducir la edad penal, empoderar a la policía, legalizar el porte de armas y liberalizar la economía.

"Bolsonaro es un fascista que está engañando al pueblo brasileño con ese discurso contra la corrupción. Estar contra la corrupción es obligación de todo el mundo", ha comenta Armando Sampaio tras votar en Río de Janeiro con una pegatina de Haddad en su camiseta.

El candidato izquierdista, lastrado por el 'antipetismo', que critica la corrupción del partido del ex presidente Lula, propone un plan de obra pública con el uso de las reservas monetarias del país, así como ampliar las matrículas en la enseñanza superior y transferir a la Policía Federal la lucha contra el crimen organizado.

"Tengo esperanza de que remonte. Su discurso no es belicoso ni violento, sino de pacificación", cree Sampaio, ex jubilado ex preso en la dictadura que gobernó Brasil entre 1964 y 1985.

Los detractores de Bolsonaro califican al ultraderechista como machista, racista, militarista y homófobo, por las polémicas declaraciones que ha vertido durante años en la prensa brasileña.

A Sampaio le preocupa que Bolsonaro no vaya a aceptar el resultado en caso de perder el ballotage de este domingo, algo de lo que ya ha avisado el ultraderechista. "Esto es una democracia y hay que aceptar los resultados. El peligro de Bolsonaro es que va a incluir a generales entre ministros y altos cargos. Esa es la preparación de un Golpe", cree el jubilado.

Marcela Da Silva, votante también de Haddad, alerta ante un aumento del autoritarismo si gana Bolsonaro. "En una democracia puedes salir a la calle para manifestarte sobre la gestión del Gobierno. Con unos líderes que no son democráticos, no tienes esa oportunidad de decir qué debe mejorar", advierte.

Denise Palermo, una pequeña empresaria de Río de Janeiro, cree, en cambio, que el país debe dar un giro de 180 grados. "Brasil necesita crecer. Yo voté al PT una vez, a Lula, y la decepción que tengo es ver cómo nuestro país se derrumbó. Tengo una pequeña empresa y siento en mi piel cuánto cuesta mantener un negocio. La situación económica es muy difícil. Si andas pro Río ves una gran cantidad de empresas que están en bancarrota o cerradas y es por la política del PT", explica.

OPTIMISMO Y ADVERTENCIA

El ultraderechista Jair Bolsonaro es el principal favorito, aunque su rival, el izquierdista Fernando Haddad, ha logrado reducir, en la última semana, parte de la diferencia que separaba a ambas candidaturas.

Bolsonaro ha dicho tras emitir su voto en Río de Janeiro esperar una "victoria", que es lo que vio "en las calles en los últimos dos meses". Sus seguidores no han parado de gritar "¡Mito, mito!", mientras emitía su voto, un apodo que se ha popularizado durante esta campaña.

El candidato ultraderechista, que votó con un chaleco antibalas, ganaría los comicios con el 55% de los votos válidos, según un sondeo de la firma Datafolha publicado este sábado. Haddad marcó el 45% de los votos. La diferencia entre ambos es de diez puntos, cuando hace una semana la misma encuestadora registraba una distancia de 18 puntos (59-41).

"El proyecto de nación que nosotros representamos ganó las calles esta última semana. La nación está en riesgo, la democracia está en riesgo, y las libertades individuales están en riesgo", apuntó el candidato del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011), preso por corrupción pasiva y lavado de activos.