MADRID, 14 Feb. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha indicado de que el atentado del lunes en el puesto de control fronterizo turco de Cilvegozu (sur de Turquía), que causó al menos catorce muertos, significa que "algunos" quieren "arrastrar y provocar" a las autoridades turcas.
"No hay duda. Si pasa dentro de las fronteras turcas, significa que alguien quiere arrastrar y provocar a Turquía, pero no estamos preocupados", ha valorado, según ha informado el diario turco 'Hurriyet'.
"Queremos que el incidente se asiente y después tomaremos medidas. Quiero que esto quede claro. Nada quedará sin respuesta", ha advertido el primer ministro turco.
Este mismo miércoles, las autoridades turcas han detenido a un hombre por su supuesta implicación en el atentado. El hombre supuestamente habría recogido a uno de los tres sospechosos del atentado después de que éste bajara de la furgoneta en la que se habían colocado los explosivos. Los otros dos avanzaron entonces a pie hacia la parte siria de la frontera.
El detenido, identificado como Tamer A., trasladó al individuo en un trayecto de alrededor de 35 kilómetros antes de dejarlo cerca del centro de la capital de Hatay, capital de la provincia del mismo nombre. Según las informaciones del diario, Tamer ha asegurado que desconocía la identidad de la persona a la que había recogido.
El incidente se produjo en el distrito de Reyhanli, en la provincia de Hatay. Cilvegozu comunica con Bab al Hawa, un paso fronterizo en la provincia siria de Idlib que se encuentra actualmente en poder de los rebeldes. Tres de las personas fallecidas eran de nacionalidad turca y las diez restantes eran sirias.
El ministro turco del Interior, Muammer Guler, declaró el martes que todo apuntaba a que la explosión se había debido a un atentado "terrorista" y que el autor de los hechos "probablemente" había sido un "ciudadano sirio". Asimismo, precisó que en uno de los vídeos grabados en el paso de Cilvegozu aparecían tres personas sospechosas, entre ellas una mujer, que aparentemente habían dejado aparcado el vehículo cerca del paso fronterizo antes de producirse la explosión.
El presidente del Consejo Nacional Sirio (CNS), George Sabra, aseguró el martes que el objetivo de la explosión habían sido los miembros de una delegación de este grupo opositor, que en ese momento se dirigían a Siria y que consiguieron salvar la vida porque "se habían retrasado media hora" para rezar en una mezquita.
INCAUTACIÓN DE ARMAS
Las fuerzas de seguridad turcas se han incautado durante el último mes centenares de rifles, escopetas y munición que iban a ser enviados a Siria a través de la frontera, según ha dicho el ministro de Comercio y Aduanas, Hayati Yazici.
Así, el ministro ha rechazado las acusaciones de Damasco sobre el poco control del flujo de armas a través de la frontera y ha negado que Ankara esté armando a los grupos opositores armados que combaten contra las fuerzas de seguridad en el país árabe.
En este sentido, ha subrayado que las autoridades llevan a cabo controles en los diez puestos fronterizos entre ambos países para evitar el tráfico ilegal de armas en la región.
Por otra parte, ha resaltado que se ha producido una falta de seguridad en el lado sirio de dichos cruces desde que el Ejército Libre Sirio (ELS) se hizo con el control de los mismos. Las declaraciones de Yazici van en la línea expresada el martes por Erdogan, quien apuntó que el vehículo utilizado en el atentado no había sido inspeccionado en el lado sirio de la frontera, ya que el puesto no está operativo en sentido salida de Siria.