Archivo - El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr. - Alexander Kazakov / Zuma Press / Europa Press
MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., ha anunciado que convocará al embajador chino en el país, Jing Quan, para pedirle explicaciones por sus declaraciones sobre una hipotética confrontación militar entre ambos países en las que aseguró que Pekín podría "imponerse fácilmente" si recurriera a la fuerza.
Marcos ha calificado las palabras del representante chino de "poco diplomáticas" y ha reconocido que le suenan "mucho a una amenaza". "Nos gustaría entender qué es exactamente lo que quiere decir", ha afirmado en declaraciones recogidas por el portal Inquirer, al justificar la necesidad de abordar personalmente el asunto con el representante chino.
El ministro de Defensa filipino, Gilberto Teodoro Jr., también ha rechazado las declaraciones y ha respaldado la valoración del Ministerio de Exteriores, que las consideró asimismo una "amenaza apenas velada del uso de la fuerza". "Eso es una amenaza. Eso es lo que realmente contiene la declaración. Nos están intimidando", ha señalado Teodoro, quien ha descartado que se tratara de un simple 'lapsus' o error de expresión.
Estas declaraciones llegan después de que Jing afirmase este jueves que considerar a China fuente de problemas en la región era "absurdo" y asegurase que su país tendría ventaja en un enfrentamiento armado. "Si quisiéramos recurrir a la fuerza, podríamos ganar fácilmente. Pero no elegiremos la fuerza, pues amamos la paz", declaró ante los periodistas. Asimismo, advirtió de que Manila afrontaría mayores riesgos de confrontación si no restablecía las comunicaciones militares con Pekín.
Teodoro, sin embargo, ha manifestado su sospecha de que China podría estar preparando el terreno para justificar futuras actuaciones y responsabilizar a Filipinas de una eventual escalada. En esta línea, el ministro ha defendido ya la suspensión de los contactos militares directos, argumentando que llevan cerca de tres años sin ofrecer beneficios a Manila y que Pekín había utilizado esos canales para distorsionar los hechos.
UN "PUNTO DE INFLEXIÓN" EN LAS RELACIONES CHINA-FILIPINAS
La Embajada china ha respondido este viernes acusando a la diplomacia "citar selectivamente y sobreinterpretar" las palabras de su representante. Además, ha instado a Manila a actuar de forma responsable para evitar que se deterioren los intercambios y la cooperación bilateral.
"Mi impresión predominante es que las relaciones China-Filipinas han llegado a un punto de inflexión extremadamente sensible y crítico, uno que exige prudencia y un manejo cuidadoso", ha expresado el embajador en rueda de prensa, poniendo el foco en "la necesidad de adoptar un enfoque diferenciado" a la gestión de las relaciones bilaterales. "Simplista de ser 'buenas' o 'malas'", ha agregado.
En la misma línea, el diplomático chino ha señalado que la relación entre Pekín y Manila es, "en esencia, compleja y multifacética" y que, por tanto, no deberían abordarse de forma simplista o generalizada. "Necesitamos adoptar un enfoque más matizado y calibrado (...). De lo contrario, corremos el riesgo de caer en un ciclo vicioso de contramedidas recíprocas y represalias", ha concluido.
Este choque se produce en el contexto de la prolongada disputa territorial entre ambos países por varias islas del mar de China Meridional, una zona estratégica para el comercio marítimo internacional y rica en recursos naturales. A este respecto, Teodoro ha insistido en que Filipinas busca respeto, no una guerra, y ha defendido el refuerzo de sus capacidades militares y las operaciones destinadas a proteger sus derechos conforme a la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.