27 de febrero de 2020
 
Actualizado 13/04/2007 12:46:19 CET

Francia.- Nicolas Sarkozy, el candidato favorito del semanario 'The Economist'

PARÍS, 13 Abr. (del corresponsal de EUROPA PRESS, Salvador Martínez) -

El candidato a las elecciones presidenciales francesas del partido gubernamental Unión por un Movimiento Popular (UMP), Nicolas Sarkozy, es el mejor candidato a la Presidencia de la República, según la influyente revista británica 'The Economist'. Para el semanario, Sarkozy representa "una oportunidad para Francia".

La portada de la edición de esta semana del semanario británico presenta un fotomontaje de la obra "Napoleón cruzando los Alpes", realizado por Jacques-Louis David entre 1800 y 1801, en la que aparece la cara del aspirante de la UMP en lugar del rostro del emperador.

En sus páginas interiores se lee que Sarkozy "ofrece la mejor esperanza de reforma" a los franceses. El candidato favorito en la carrera hacia el Elíseo según los estudios de opinión sobre la intención de voto es elegido por 'The Economist' como el candidato más apto para resolver los problemas de Francia. "Sarkozy es el mejor del grupo" de candidatos, se lee en el editorial de la publicación.

Entre las calidades del aspirante a la jefatura del Estado reseñadas por la revista, 'The Economist' destaca su "admiración por América", su "entusiasmo a cerca del renacimiento económico de Gran Bretaña" además de las medidas económicas de su programa, las que mejor pueden realizar la "urgente cura" que necesita la economía de Francia, según la publicación.

Sophie Pedder, la directora de la delegación de 'The Economist' en Francia, explicó al diario francés 'Le Figaro' que Sarkozy es "el candidato que mejor encarna la tradición liberal con la que se identifica la revista".

Sin embargo, el pronunciamiento de 'The Economist' a favor de Sarkozy se hace con dos importantes reservas. Según Pedder, el apoyo de la revista a la candidatura del ex ministro francés del Interior tiene lugar a pesar de las intenciones de Sarkozy de desarrollar una "política industrial intervencionista" y de un "nacionalismo" que obliga al candidato "a correr demasiado rápido hacia los electores del Frente Nacional", la formación de extrema derecha que dirige Jean-Marie Le Pen.