PARIS 2 Nov. (del corresponsal de EUROPA PRESS, Javier Gómez Muñoz) -
La Fiscalía francesa decidió hoy solicitar el procesamiento de cuatro de los cinco menores de edad detenidos como presuntos autores del incendio de un autobús en Marsella, el pasado sábado, que estuvo a punto de costarle la vida a los pasajeros que viajaban del vehículo.
El quinto de los sospechosos prestará declaración como testigo, pero no será procesado. La Fiscalía ha solicitado a los magistrados que los cuatro inculpados permanezcan en prisión. El ministerio público ha pedido que sean juzgados por "incendio voluntario" y por "causar una lesión o mutilación permanente", en relación con la joven senegalesa que sufrió graves quemaduras al no poder escapar del vehículo.
Dos de los cinco detenidos el pasado martes tienen sólo 15 años, y los otros tres, 17. Todos constaban ya en los registros policiales, a pesar de su corta edad, por diferentes motivos, uno de ellos "de gravedad", según la Fiscalía.
Mama Galledou, joven senegalesa de 26 años, que estudia Nutrición en Marsella, se debate todavía entre la vida y la muerte con quemaduras en el 62 por ciento de su cuerpo. Su pronóstico es reservado y se encuentra en coma artificial con asistencia respiratoria.
Los cinco jóvenes, de probarse su culpabilidad, podrían enfrentarse a penas de 30 años de reclusión e incluso de pena perpetua si la joven herida falleciese.