Publicado 29/01/2015 13:26CET

El Gobierno de RCA rechaza el alto el fuego firmado por Séléka y 'antibalaka'

BANGUI, 29 Ene. (Reuters/EP) -

El Gobierno de República Centroafricana (RCA) ha expresado este jueves su rechazo al acuerdo de alto el fuego alcanzado en Kenia por los dos principales grupos milicianos del país, Séléka y los 'antibalaka', con el fin de acabar con más de un año de conflicto que ha dejado miles de muertos.

Hay pocos detalles sobre las conversaciones entre Séléka, formado principalmente por musulmanes, y los 'antibalaka', integrados mayoritariamente por cristianos, aunque las dos partes han mantenido negociaciones esporádicas durante buena parte del año pasado.

"El Gobierno rechaza categóricamente el acuerdo de Nairobi porque no está asociado con las discusiones de ningún modo. No es un acuerdo real, más bien es una serie de reclamaciones de los dos grupos armados que mantienen rehén al país", ha declarado el ministro de Comunicación, Georges Adrien Poussou, a Reuters.

EL ACUERDO

Los líderes del movimiento rebelde Séléka y de las milicias 'antibalaka' han firmado en la capital de Kenia, Nairobi, un acuerdo de alto el fuego para poner fin a las hostilidades que se registran en el país, según ha informado la Red centroafricana de Periodistas por los Derechos Humanos.

El pacto fue firmado el martes por el líder de Séléka, Michel Djotodia, y su 'número dos', Nourredim Adam, el expresidente François Bozizé, que en un principio se había negado a participar en las negociaciones, y, en representación de los 'antibalaka', por Joachim Kokaté.

El acuerdo de cese de hostilidades incluye 21 capítulos, con un preámbulo en el que los firmantes analizan las raíces de la crisis política que vive el país, derivada de las "injusticias históricas provocadas por la mala gestión, el reparto desigual de la riqueza y la "manipulación" de sus dirigentes por parte de actores "externos".

En los tres primeros capítulos, Séléka y los 'antibalaka' se comprometen a poner fin a las hostilidades, "detener el reclutamiento de nuevos combatientes" y hacer pública una "orden incondicional del alto el fuego y cese de hostilidades".

En el capítulo ocho del pacto, los 'antibalaka' y Séléka se comprometen a colaborar con las "instituciones nacionales e internacionales", creando un Comité Conjunto de Seguimiento (CCS), integrado por representantes de las partes firmantes, el Gobierno de transición centroafricano, la Unión Africana, Naciones Unidas y la Comunidad de Estados de África Central (CEEAC).

Los firmantes del acuerdo del alto el fuego solicitan al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que ponga bajo "una única estructura de mando" a las fuerzas "extranjeras" desplegadas en el marco de la MINUSCA. Además, han aceptado la incorporación al Ejército de República Centroafricana de los excombatientes "aptos" de Séléka y los 'anti balaka'.

El alto el fuego también contempla la revisión del acuerdo de transición en República Centroafricana por medio de unas "negociaciones" y la remodelación del Gobierno provisional.

El acuerdo entre Séléka y los 'anti balaka' también establece una "amnistía" para las personas "implicadas en los combates" durante el conflicto en el país "conforme a los criterios de Naciones Unidas para otorgar una amnistía".