Actualizado 19/04/2007 22:35 CET

Gonzales pide disculpas por el cese de ocho fiscales y asegura que "se merecen algo mejor" como fiscal general

WASHINGTON, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

El fiscal general estadounidense, Alberto Gonzales, presentó hoy sus disculpas durante su comparecencia ante el Comité Judicial del Senado, por el despido de ocho fiscales federales, a los que pidió perdón, junto a sus familias, e incidió en que "se merecen algo mejor" como fiscal general.

"Se merecen algo mejor que yo en el Departamento de Justicia donde han servido tantos años", reconoció Gonzales, según informa la cadena de televisión CNN, aunque no obstante insistió en que "no ocurrió nada impropio" en la tramitación de sus destitución. "Creo sinceramente que no ocurrió nada impropio", dijo.

En este sentido, aseguró que los despidos "estuvieron justificados y se mantendrán", si bien reconoció que el proceso para despedir a los ocho fiscales federales pudo haber sido "más estructurado".

En la sesión de apertura del Comité --retrasada por la masacre del lunes en la Universidad Politécnica de Virginia donde un estudiante surcoreano de 23 años acribilló a 32 personas entre estudiantes y profesores--, su presidente, el senador Patrick Leahy, aseguró que el Departamento de Justicia se enfrenta "a una crisis de liderazgo".

Durante su declaración, Gonzales, aseguró "no tener nada que esconder" e insistió en que "nunca pretendió engañar o decepcionar al Congreso ni al pueblo americano" sobre su rol "en este asunto".

"Nunca pediría la dimisión de cualquier individuo a fin de interferir o influenciar en el procesamiento particular para un beneficio político partidista", señaló el fiscal general. "Tampoco tengo ninguna base para creer que cualquiera implicado en este proceso buscó el cese de un fiscal estadounidense por un motivo impropio", agregó, según una copia de su testimonio preparado de antemano.

Por otra parte, Gonzales rectificó y aclaró que fue "incorrecto" en sus declaraciones el pasado 13 de marzo en rueda de prensa, donde insistió en que no "estuvo implicado en ningunas discusiones sobre lo que estaba pasando", algo que fue desmentido por el entonces jefe de su gabinete, Kyle Sampson, quien dimitió en medio del escándalo de los ceses de fiscales por motivos políticos.

"En esa misma rueda de prensa dejé claro que estaba al tanto del proceso", incidió el fiscal general, quien asimismo aseguró que si bien Sampson le proporcionó información actualizada sobre dichas discusiones --en las que se habrían acordado los ceses--, insistió en que durante las mismas "no tomó decisiones". "Durante aquellas conversaciones, a mi juicio, no tomé decisiones sobre quién debería o no ser exigido que dimitiera", explicó.

Gonzales tachó de "razonable" el que los estadounidenses estén de acuerdo o no con el hecho de si "las actuales razones para estas decisiones fueron suficientes para justificar una dimisión concreta", pero insistió en que "no hay base factual para apoyar tal acusación, como muchos han hecho, de que estas dimisiones estuvieron motivadas por razones impropias".

LA POBLACIÓN, DIVIDIDA

La población estadoundiense se muestra dividida respecto al futuro de Gonzales, según se desprende de una encuesta que hoy hace pública la cadena CNN, ya que hasta un 25 por ciento de los encuestados dicen albergar dudas de lo que sienten y de su postura hacia el fiscal general.

En total, un 28 por ciento de los estadounidenses preguntados le ven favorablemente, mientras que por el contrario un tercio de los encuestados tienen una opinión de Gonzales desfavorable.

Gonzales, quien se ha preparado a conciencia para la audiencia del caso, también tiene previsto ser sometido a un interrogatorio más intenso por parte de republicanos y demócratas. En este sentido, el senador Charles Schumer aseguró que "el fiscal general necesita dar detalles más específicos".