Grecia.- AI denuncia el abuso de la fuerza por parte de la Policía y pide que se investigue la muerte del adolescente

Europa Press Internacional
Actualizado: viernes, 12 diciembre 2008 15:52

MADRID 12 Dic. (EUROPA PRESS) -

Amnistía Internacional (AI) ha acusado a la Policía griega de hacer un "uso ilegal y desproporcionado de la fuerza" para controlar las manifestaciones antigubernamentales en Grecia y ha reclamado una investigación "inmediata, exhaustiva, independiente e imparcial" sobre la muerte del adolescente Alexis Gregoropoulos por disparos de un agente, un incidente que ha desencadenado los actuales disturbios.

Según la organización, la Policía ha hecho uso de "una violencia punitiva contra manifestantes pacíficos, en lugar de dirigirse contra quienes incitaban a la violencia y destruían bienes", y dos de sus miembros fueron golpeados por los agentes y sometidos a malos tratos.

"Tanto las imágenes publicadas por los medios de comunicación internacionales como las declaraciones realizadas por testigos a Amnistía Internacional dan prueba creciente de las palizas y malos tratos de la policía contra manifestantes pacíficos", manifestó la directora del Programa para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional, Nicola Duckworth.

Los incidentes se desencadenaron como consecuencia de la muerte de Alexandros-Andreas (Alexis) Gregoropoulos, de 15 años, por un disparo de un agente de la unidad de "guardias especiales" en la tarde del 6 de diciembre.

Los relatos de los sucesos que condujeron a la muerte de Alexandros Gregoropoulos varían, según AI. Según la Policía, dos agentes que viajaban en un vehículo fueron atacados inicialmente por un grupo de entre 20 y 30 jóvenes. En un segundo encuentro, uno de los agentes lanzó una granada de fogueo, mientras el otro realizó dos disparos al aire y uno al suelo. Uno de los disparos rebotó e hirió de muerte al joven de 15 años.

Según la información recibida por Amnistía Internacional, Alexis Gregoropoulos había salido con sus amigos el sábado por la tarde. Hacia las nueve de la noche, dos policías en un vehículo se acercaron al grupo y mantuvieron una discusión con los jóvenes.

Cuando los agentes se marchaban, uno de los jóvenes arrojó una botella de cerveza contra el vehículo policial. Los policías aparcaron el vehículo, regresaron a pie y se enzarzaron en una nueva discusión con los jóvenes. Según testigos presenciales, durante la disputa, uno de los agentes apuntó a los jóvenes y realizó tres disparos, uno de los cuales hirió de muerte a Alexis Gregoropoulos.

"Las declaraciones de policías y testigos son contradictorias. Sólo una investigación inmediata, exhaustiva, independiente e imparcial sobre las circunstancias completas de los disparos puede determinar la secuencia de los hechos y la responsabilidad por la muerte del joven Alexis", declaró Nicola Duckworth.

Los agentes han sido suspendidos, y el que realizó el disparo se enfrenta a cargos de uso ilegal de armas de fuego y homicidio intencionado, mientras que el segundo se enfrenta a cargos de complicidad.

ABUSOS POLICIALES

"El homicidio de Alexis Gregoropoulos y el uso aparentemente desproporcionado de la fuerza en las actuaciones policiales durante manifestaciones siguen un claro patrón de graves violaciones de Derechos Humanos por parte de la Policía, patrón que incluye un uso excesivo de la fuerza, tortura y otros malos tratos, uso indebido de armas de fuego e impunidad en todos los órganos de cumplimiento de la ley", prosiguió Nicola Duckworth.

Amnistía Internacional ha investigado ampliamente las violaciones de Derechos Humanos cometidas por los órganos de cumplimiento de la ley de Grecia y ha instado a las autoridades "a tomar medidas inmediatas para romper la cadena de impunidad instituyendo mecanismos independientes para investigar las denuncias de conducta policial ilegítima, revisando la actuación policial durante las manifestaciones y ratificando el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes".

"Amnistía Internacional reconoce las dificultades a las que se enfrentan los agentes durante unas manifestaciones en las que se han incendiado centenares de edificaciones y decenas de personas han resultado heridas", pero recuerda "que las autoridades griegas tienen tanto la responsabilidad como la obligación, en virtud del Derecho Internacional, de garantizar la seguridad de personas y bienes".

"Según el Derecho Internacional, la Policía tiene el deber de garantizar que el control de las manifestaciones se lleva a cabo de manera conforme a las normas internacionales, incluidas las relativas al uso de la fuerza", concluyó Nicola Duckworth.

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