SEATTLE, 16 Mar. (Reuters/EP) -
El abogado del soldado estadounidense que supuestamente mató a 16 civiles afganos en la provincia de Kandahar, ubicada en el sureste de Afganistán, ha indicado que lo más probable es que no se presenten cargos contra su cliente hasta dentro de unas semanas.
John Henry Browne se ha negado a revelar la identidad de su cliente hasta que se presenten los cargos. En la misma línea, un portavoz del Pentágono ha apuntado que no se conocerá el nombre del sospechoso hasta que esté imputado.
De momento, solo se sabe que es un sargento que sirve en la 2-3 Infantería, Tercera Brigada de Combate Stryker, con sede en la base militar Lewis McChord de Washington. Tras participar en la misión en Irak, el pasado mes de diciembre fue trasladado a Afganistán.
La Casa Blanca defiende la versión de que el pasado día 11, un soldado estadounidense salió de noche de la base militar de Zangabad y se dirigió al cercano pueblo de Panjwai, donde entró en varias casas y masacró a sus habitantes, todos civiles afganos.
Otra versión, proporcionada por testigos afganos, señala como autores de la masacre a un grupo de "soldados estadounidenses borrachos" que, tras acribillar a las víctimas, incineraron sus cuerpos para hacer desaparecer las pruebas del delito.
Browne es un abogado con experiencia en defender a personas sobre las que pesan graves acusaciones. Entre sus clientes está Harris Moore, conocido como 'el bandido descalzo', que fue condenado a entre 6 y 12 años de cárcel por una oleada de crímenes que duró dos años.
Entonces, Browne alegó que Harris Moore padecía un desorden de estrés post traumático (PTSD, por sus siglas en inglés) que arrastraba desde la infancia. Muchos creen que es la misma estratega que podría usar en el caso de la matanza de Kandahar.