Hadi critica a Irán por apoyar a los huthis y dice que "en el siglo XXI no se puede aceptar el mandato de mulás"

El presidente de Yemen, Abdo Rabbu Mansur Hadi, ante Asamblea General de la ONU
REUTERS / CARLO ALLEGRI
Publicado 26/09/2018 21:44:27CET

MADRID, 26 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Yemen reconocido por la comunidad internacional, Abdo Rabbu Mansur Hadi, ha pedido este miércoles a la comunidad internacional que presione a Irán para que cese su apoyo a los rebeldes huthis y poner fin al conflicto en el país, al tiempo que ha resaltado que "en el siglo XII no se puede aceptar el mandato de los mulás".

En su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, Hadi ha lamentado que el país "siga aún en una guerra impuesta por milicias armadas apoyadas por Irán y (el partido-milicia chií libanés) Hezbolá" y ha denunciado que los huthis son "extremistas que emplean tácticas propias de los gángsters".

Así, ha dicho que "ciertas facciones han destruido la sociedad y azuzado el odio" y ha criticado que Teherán financie y arme a los huthis y amenace las líneas marítimas en las costas del país.

"Yemen está totalmente preparado para una paz sostenible basada en unos términos nacionales, regionales e internacionales de referencia", ha manifestado, al tiempo que ha resaltado que no defiende una "guerra de venganza".

Por ello, ha reclamado al Consejo de Seguridad de la ONU que actúe de forma "decidida" para aplicar sus resoluciones y garantizar una transición política.

Hadi ha expresado además su agradecimiento a Arabia Saudí --que encabeza una coalición internacional que respalda a su Gobierno-- y a las organizaciones humanitarias de la coalición y la ONU por sus "excepcionales esfuerzos humanitarios".

El conflicto en Yemen se ha cobrado la vida de más de 10.000 personas, según datos de la ONU. La coalición que lidera Arabia Saudí interviene en defensa de los intereses del Gobierno de Hadi, que combate a su vez contra los rebeldes huthis, apoyados por Irán.

Naciones Unidas ha confirmado esta misma semana que está trabajando con los rebeldes huthis que controlan Saná y otras partes de Yemen para abrir un puente aéreo médico que permita evacuar a enfermos y personas con dolencias que actualmente no pueden ser tratadas en el país, sumido en una guerra civil desde marzo de 2015.