Actualizado 30/06/2007 21:32 CET

Honduras.- El gobierno de Honduras despliega 660 efectivos para controlar un motín carcelario

TEGUCIGALPA, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -

El gobierno de Honduras desplegó hoy más de 660 soldados y policías para asumir el control del principal centro penitenciario del país, --ubicado a unos 20 kilómetros de la capital-- después de que el presidente, Manuel Zelaya, decretara el pasado 21 de junio el estado de emergencia en todas las cárceles del país (24 centros), como respuesta a la muerte, en lo que va de año de al menos 60 reclusos en recintos carcelarios.

"La operación, denominado Control, ha sido un éxito y se extenderá por una semana", dijo hoy en rueda de prensa el viceministro de Seguridad, coronel Jorge Rodas.

"Hemos decomisado teléfonos celulares, armas de fuego, cuchillos, machetes, licor, cocaína, marihuana, una granada de fragmentación y otra lacrimógena", añadió Rodas.

"Los militares y policías están distribuidos de manera estratégica en toda la Penitenciaría Nacional (PN)", explicó.

Los efectivos, militares y policías llevan sus rostros cubiertos con pasamontañas, por motivos de seguridad y portan fusiles, pistolas y chalecos antibalas. Además están apoyados por perros amaestrados en detección de drogas y explosivos. Según se informó oficialmente decenas de francotiradores militares permanecen en distintos lugares del interior y exterior de la prisión principal de Honduras.

"Con esta medida se ha rescatado el control que habían perdido los más de 400 custodios de ese centro penal, los que han sido enviados a una unidad especial de la policía para recibir un nuevo entrenamiento", sostuvo el viceministro, quien añadió que los internos no ofrecieron resistencia a la acción.

"Todos los reos fueron sacados de sus celdas mientras las fuerzas del orden las registraron minuciosamente. ... y después retornaron a sus sitios", aseguró a AP el portavoz policial, subcomisario Miguel Martínez.

En las próximas horas, los efectivos incursionarán en celdas en las que residen 200 líderes peligrosos de las pandillas juveniles Mara Salvatrucha y La 18.