BRUSELAS 15 Sep. (EUROPA PRESS) -
El secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido, precisó hoy que la restricción de entrada a personas que hayan apoyado el golpe de Estado en Honduras es una de las medidas que estudiará la UE y cualquier acción que tome España será "de acuerdo con la UE, en la misma línea, en congruencia y en armonía con la Unión Europea".
El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, anunció ayer en Bruselas que España iniciaría esta semana "las medidas para impedir la entrada" a territorio nacional a "un número importante de personalidades" relacionadas con el gobierno de facto de Honduras por "obstaculizar" el retorno del orden constitucional.
Sin embargo, López Garrido aclaró a su llegada al segundo día de reuniones de los ministros de Exteriores de la UE en Bruselas que los Veintisiete adoptarán este martes un texto de conclusiones que "orienta a la UE al estudio de adopción de medidas (*), que podrían consistir en esa restricción".
Preguntado por si España esperará a que la Unión Europea tome una decisión sobre las eventuales sanciones antes de actuar, el secretario de Estado aseguró que "sí". "Nosotros vamos a trabajar en el seno de la UE, como siempre", continuó.
López Garrido valoró como un "éxito" de la diplomacia española la adopción por parte de los Veintisiete de las conclusiones que condenan el golpe de Estado y la "violación continuada" de los Derechos Humanos, además de exigir al gobierno golpista de Roberto Micheletti el retorno del orden constitucional y la vuelta al poder del presidente Manuel Zelaya.
"Queremos trabajar en el seno de la UE en este sentido, precisamente ha sido un éxito de la iniciativa española que la UE adopte esta posición y lo lógico es que nosotros continuemos trabajando siempre con una orientación de política común de la UE", resumió.
El secretario de Estado también precisó que no hay un calendario previsto sobre cuándo podrían adoptarse, si se adoptan, más medidas restrictivas contra Honduras. Los Veintisiete ya suspendieron los contactos institucionales con el gobierno de facto hondureño en señal de no reconocimiento.