MADRID 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno interino de Pakistán tiene que tomar "todas las medidas necesarias" para garantizar la seguridad de los candidatos y activistas de partidos políticos que están en riesgo de sufrir ataques por parte de los talibán y otros grupos armados a pocos días de las elecciones generales, según ha exigido este lunes la ONG Human Rights Watch (HRW) a través de un comunicado.
"El Gobierno interino de Pakistán tiene que utilizar las fuerzas de seguridad y, si es imprescindible, también al Ejército, para proteger de los ataques de los talibán a los candidatos y a los partidos políticos" que se presentan a las elecciones generales el próximo 11 de mayo, ha declarado el director de HRW para Pakistán, Alí Dayan Hasan.
"Salvo que el Gobierno, la comisión electoral independiente del país y las fuerzas de seguridad garanticen que todas las partes pueden llevar a cabo su campaña electoral libremente y sin miedo, los comicios pueden verse gravemente comprometidos", ha proseguido.
Desde que el pasado 21 de abril comenzó "formalmente" la campaña electoral, los talibán y otros grupos armados han perpetrado más de una veintena de ataques contra partidos políticos, causando 46 muertes y dejando a unas 190 personas heridas. Entre principios de abril y la fecha del inicio de la campaña perdieron la vida otras 24 personas y un centenar resultaron heridas en diversos atentados, de acuerdo con la organización.
El pasado 18 de marzo, un portavoz del grupo insurgente Tehrik-i-Talibán Pakistán (TTP) declaró que las elecciones formaban parte de un "sistema democrático no islámico que sólo sirve a los intereses de los infieles y enemigos del Islam" y advirtió a los votantes de que se mantuviesen alejados de las manifestaciones políticas de los "principales socios" de la coalición del Gobierno saliente, ha indicado HRW.
Según la ONG, el Partido del Pueblo Pakistaní (PPP), el Movimiento Muttahida Qaumi (MQM) y el Partido Nacional Awami (ANP) son los que se exponen a mayores riesgos. Este domingo, el TTP afirmó que su objetivo eran "aquellos partidos políticos laicos que formaban parte del anterior Gobierno de coalición".
El Ejército paquistaní tiene que seguir las directrices del Gobierno interino para garantizar la seguridad de una manera no partidista, ha subrayado HRW.
"Desde que en 2008 cayó el régimen militar, los partidos políticos de Pakistán han mostrado un compromiso impresionante para consolidar un Gobierno democrático y constitucional", ha asegurado Hasan. "Sería una tragedia que la combinación de la insurgencia y la incapacidad del Gobierno para garantizar la seguridad comprometiese la celebración de unas elecciones periódicas, libres y justas, en las que todos los paquistaníes pueden participar", ha añadido.