India impone el toque de queda en partes de Cachemira tras los disturbios durante procesiones chiíes

Publicado 08/09/2019 13:15:04CET
Fuerzas de seguridad indias en Srinagar, Cachemira
Fuerzas de seguridad indias en Srinagar, CachemiraREUTERS / DANISH ISMAIL

SRINAGAR (CACHEMIRA, INDIA), 8 Sep. (Reuters/EP) -

Las autoridades indias han impuesto el toque de queda en varias regiones de la Cachemira bajo control indio tras los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y musulmanes chiíes que participaban en una procesión. El conflicto se ha agravado desde la suspensión de la autonomía de Cachemira por parte de India en agosto.

Al menos doce civiles y seis militares resultaron heridos en los enfrentamientos de la tarde del sábado, según han informado fuentes oficiales a Reuters.

Los disturbios se produjeron principalmente en Rainawari y Badgam, dos regiones de mayoría chií de la zona de Srinagar, capital de verano de la Cachemira india. Los fieles estaban participando en la tradicional procesión del Muharram, pero las fuerzas de seguridad intervinieron para impedir el acto y comenzaron los disturbios.

Los militares utilizaron gas lacrimógeno y armas de perdigones para dispersar a la multitud y parte de los participantes respondieron lanzando piedras, ha explicado un responsable indio en declaraciones a Reuters bajo condición de anonimato. "Los enfrentamientos se han prolongado hasta bien entrada la noche y las tropas emplearon gas lacrimógeno y perdigones", ha relatado.

"Para que haya paz y se proteja la vida son necesarias unas restricciones razonables", argumentaba este sábado un asesor de Seguridad Nacional del Gobierno indio que acusó a Pakistán de estar tras los brotes de violencia en Cachemira.

Ya el domingo la Policía recorría el centro de Srinagar y otras zonas con altavoces anunciando restricciones asimilables a un toque de queda, han relatado testigos presenciales. "Piden a la gente que permanezca en sus casas y no se aventuren fuera de ellas", ha explicado un vecino de Rainawari, Suhail Ahmed.

"Llevamos varias tardes escuchando el ruido ensordecedor del gas lacrimógeno. Nos quedamos en casa, pero el gas entra y es difícil dormir", ha explicado Ahmed.

Muharram es el primer mes del año del calendario lunar musulmán y durante los diez primeros días se celebran procesiones para recordar la muerte del sobrino del profeta Mahoma, el imán Huseín, muerto en una batalla en 680. La culminación es la Ashura, prevista para este martes, cuando los chiíes escenifican su sufrimiento mortificándose y autolesionándose.

EL CONFLICTO

Pakistán e India se disputan la región de la Cachemira histórica desde 1947 y se han enfrentado por ella en dos de las tres guerras que han mantenido desde su independencia de Reino Unido. En 1999 hubo un breve pero intenso enfrentamiento militar entre ambas potencias nucleares y desde 2003 se mantiene una frágil tregua.

En la zona operan grupos separatistas que abogan por la independencia o la unión con Pakistán. Nueva Delhi acusa a Islamabad de patrocinar estas milicias, pero los paquistaníes niegan toda implicación y aseguran que su apoyo a los separatistas es meramente moral y diplomático. Las estimaciones cifran en unos 45.000 los fallecidos debido a este conflicto desde finales de la década de 1980.

Las tensiones entre ambos países alcanzaron su máximo en los últimos años tras el atentado perpetrado el 14 de febrero en la localidad de Pulwama, en la Cachemira india, que se saldó con la muerte de 40 agentes. La autoría del atentado fue reclamada por el grupo armado Jaish-e-Mohammad (JeM), tras lo que India acusó directamente a Pakistán de estar implicado en el ataque, lo que fue rechazado de plano por Islamabad.

En el primer semestre de 2019 han muerto más de 300 personas en la región, según los datos recopilados por el Armed Conflict Location and Event Data Project (ACLED). La cifra es la peor desde que empezó a recabar datos en 2016.

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