Irak-EEUU arresta a supuestos milicianos chiíes, acusados de introducir en Irak componentes iraníes para fabricar bombas

Actualizado 05/05/2007 0:53:22 CET

Al menos 38 personas mueren en distintos episodios violentos en Irak

BAGDAD, 4 May. (EP/AP) -

Soldados estadounidenses detuvieron esta madrugada en el marco de una operación en Ciudad Sadr, barrio de la capital y bastión del Ejército del Mahdi, a presuntos milicianos chiíes, acusados de introducir de forma ilegal componentes tecnológicos de fabricación iraní necesarios para fabricar bombas potentes.

En un comunicado, el Ejército norteamericano no reveló si los presuntos milicianos pertenecían a la milicia que dirige el clérigo disidente chií, Muqtada al Sadr, aunque incidieron en que los arrestados --cuyo número no revelaron-- formaban parte de "una célula secreta" dedicada a introducir potentes bombas conocidas como Explosivos Formados para Penetración (EFP, por sus siglas en inglés) desde Irán, al tiempo que facilitan el traslado de milicianos chiíes de Irak para que reciban la formación militar necesaria en la vecina República Islámica de Irán, algo que confirmó a AP un miliciano de Al Sadr, apelando al anomitado.

Según las autoridades estadounidenses en marzo el número de ataques empleando los EPF contra efectivos militares norteamericanos alcanzó los 69, mientras que en abril las bajas entre las tropas americanas ascendieron a 104, aunque se desconoce por el momento cuántas pueden atribuirse directamente a este tipo de explosivos. Por otra parte, en la localidad de Diwaniya, ciudad chií 130 kilómetros al sur de Bagdad, milicianos atacaron esta tarde a una patrulla conjunta estadounidense-iraquí, matando a un soldado iraquí e hiriendo a otros cuatro civiles, según confirmó la Policía.

Al menos otras 38 personas fallecieron hoy en Irak, víctimas de atentados o de enfrentamientos interconfesionales entre suníes y chiíes, según informaron fuentes policiales, entre ellos, cinco policías que murieron al explotar una bomba colocada en la carretera en el oeste de Bagdad y otros cinco civiles perecieron cuando un coche bomba explotó cerca de una mezquita chií en la ciudad de Hilla.

Además, la Policía encontró los cadáveres de 16 hombres, todos atados, con los signos de haber sido torturados y con heridas de bala, en distintos puntos de la capital iraquí, presuntas víctimas de la violencia sectaria imperante en Irak, según datos de la Policía.

Por otra parte, el Ejército informó hoy de la muerte de cinco militares suyos y un intérprete iraquí, cuatro de ellos murieron ayer, junto con el traductor --dos por la explosión de sendas bombas en Bagdad y dos en "operaciones de combate" en la provincia de mayoría suní de Al Anbar--, mientras que el quinto soldado pereció hoy por la explosión de otra bomba al sur de Bagdad.

Mientras, hoy se supo también que un alto comandante estadounidense resultó herido ayer por armas ligeras de fuego en el enclave suní de Azamiya, al oeste del río Tigris en la capital, mientras supervisaba e inspeccionaba el muro que levantan las autoridades militares para proteger a la población suní de la ciudad, rodeada de pueblos chiíes. El tiroteo fue presenciado por el cámara de Associated Press Televisión.