Actualizado 21/08/2007 14:19 CET

Irak.- El grupo de Muqtada al Sadr niega su implicación en la muerte de dos gobernadores iraquíes en los últimos días

BAGDAD, 21 Ago. (EP/AP) -

La oficina de Muqtada al Sadr condenó hoy en un comunicado el asesinato de dos gobernadores provinciales del sur de Irak en una evidente tentativa del clérigo radical chií de distanciarse de las brutales luchas entre milicias chiíes rivales por hacerse con el control de algunas de las regiones más ricas en petroleo de Irak.

El clérigo elogió ayer en un comunicado los esfuerzos contra las fuerzas extranjeras pero condenó los ataques contra los gobernadores chiíes, que, según él, están dirigidos a crear desavenencias entre el mayor grupo religioso de Irak. "Los crueles actos que se han realizado tanto en Diwaniyah como en Samawah son parte de los complots dé la ocupación para crear un clima que les de un pretexto para quedarse en Irak", declaró Al Sadr.

Al Sadr también pidió a los comités que comprendan a las autoridades políticas y sociales establecidas bajo supervisión religiosa en cada una de las 18 provincias iraquíes "para que estos hechos no se repitan ni en el sur ni en ninguna parte de Irak", añadió. El clérigo chií recordó además su demanda acerca de establecer un calendario para la retirada de las tropas lideradas por estados Unidos.

El portavoz de Al Sadr, Ahmed al Shibani, indicó hoy que "no estamos relacionados con estos hechos ni estamos implicados, nosotros condenamos enérgicamente este tipo de actos dirigidos a desestabilizar la situación en el centro y el sur de Irak".

La Policía iraquí acusó ayer al poderoso Ejército de Mahdi del atentado perpetrado con una bomba colocada en una carretera y que terminó con la vida del gobernador de la provincia de Muthanna. Éste grupo normalmente es leal a Al Sadr pero algunas facciones se han escindido después de la frustración causada por las redadas estadounidenses contra los insurgentes acusados de la mayoría de la violencia sectaria de los últimos meses.

El atentado que terminó ayer con la vida del gobernador Mohamed Ali al Hasani y el gobernador Jalil Jalil Hamza en la provincia vecina de Qadasiyah nueve días antes aumentó el temor a que los enfrentamientos en el sur de Irak entre los grupos Mahdi y el grupo chií dominante en el Parlamento puedan verse intensificados.

Ambos dirigentes políticos eran miembros del influyente Consejo Supremo Islámico de Irak, grupo liderado por el político chií Abdul Aziz al Hakim y cuyos seguidores han estado enfrentándose con la milicia del Ejército de Mahdi por el control de la región del sur, en la que, según distintas estimaciones, se encuentra el 70 por ciento del petróleo.