MADRID 24 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Irán ha condenado "firmemente" este viernes el doble atentado registrado junto a mezquitas de la localidad libanesa de Trípoli (norte), que se ha saldado por el momento con 42 muertos y 500 heridos, y ha apuntado a Israel como responsable del mismo.
"Indudablemente, las manos malvadas del régimen sionista --en referencia a Israel-- han salido de las mangas de los grupos 'takfiris' --rama radical del pensamiento salafista-- y los extremistas irresponsables, que pretenden sembrar la sedición, minar la unidad nacional y la coexistencia pacífica de los diferentes grupos étnicos, y particularmente las sectas islámicas", ha dicho el portavoz del Ministerio de Exteriores, Seyed Abbas Araqchi.
"La República Islámica de Irán pide a las organizaciones internacionales que condenen el atentado terrorista y el acto de sedición en Trípoli y que hagan todos los esfuerzos necesarios para identificar los hechos ocultos tras este siniestro y traicionero incidente", ha remachado, según ha informado la cadena de televisión iraní Press TV.
Según el diario local 'The Daily Star', que cita una fuente de seguridad, la primera deflagración tuvo lugar hacia las 13:30 horas cerca de la mezquita Taqwa, donde el clérigo salafista Salem al Rafi, destacado detractor del presidente sirio, Bashar al Assad, pronunciaba un sermón.
Minutos después se produjo una segunda explosión en la calle Maarad, cerca de la mezquita Salam y de la residencia del primer ministro en funciones, Nayib Mikati, quien, según su oficina, no se encontraba en Trípoli. El Ministerio del Interior ha informado del estallido en esta zona de un coche bomba cargado con cien kilos de explosivos.
Tras la explosión en esta segunda mezquita, hombres armados con AK-47 han tomado las calles cercanas y disparado al aire mientras otro grupo de personas arrojaba piedras contra soldados.
Entre los heridos figura el exjefe de las fuerzas de seguridad de Líbano Ashraf Rifi, cuyo domicilio, situado cerca del lugar de una de las explosiones, ha quedado "muy dañado", según la cadena LBCI. A las puertas de su vivienda, Rifi ha advertido de que Líbano afronta "el principio de una tormenta" y ha subrayado la necesidad de "proteger la nación".
La violencia sectaria ha aumentado en Líbano en la misma medida en que se ha recrudecido la guerra en Siria. Trípoli ha sido escenario habitual de enfrentamientos entre grupos suníes y chiíes que critican y alaban, respectivamente, al Gobierno de Al Assad.
REACCIONES
El partido-milicia chií Hezbolá ha condenado el doble atentado de este viernes en un comunicado en el que ha alertado de que estas explosiones "forman parte de un plan criminal que busca sembrar las semillas del conflicto entre los libaneses y arrastrarles a la lucha bajo la pancarta de las confesiones y el sectarismo".
En opinión del grupo que lidera Hasán Nasralá, estos atentados "sirven a perniciosos designios internacionales para dividir a la región y ahogarla en sangre y fuego". Los atentados de hoy, prosigue el comunicado, son "una continuación de un proyecto que busca sumir a Líbano en el caos y cumplir los objetivos del enemigo sionista y de los que le respaldan".
"Expresamos solidaridad con nuestros hermanos y el pueblo de Trípoli en estos momentos trágicos en los que se está vertiendo sangre inocente sin razón", ha añadido Hezbolá, que ha pedido a los dirigentes locales que no den pábulo a "rumores y acusaciones que buscan destruir este país a su gente".
En la misma línea se ha pronunciado Mikati, quien ha condenado los atentados y considerado que constituyen "un mensaje claro" cuyo objetivo es "sembrar el conflicto" y generar reacciones por parte de Trípoli y sus "hijos".
"Pero Trípoli y los tripolitanos demostrarán, una vez más, que son más fuertes que el complot y que no permitirán que el conflicto acabe con su determinación y su fe", ha añadido, citado por la agencia oficial NNA.
Por su parte, el ministro de Defensa, Fayez Ghosn, ha llamado a la ciudadanía a permanecer "en calma" y "vigilantes", porque "el objetivo de estos atentados es avivar la lucha entre sectas".