MADRID, 10 (EUROPA PRESS)
La oficina del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el Ministerio de Defensa han confirmado este jueves que el Ejército ha destruido la red de túneles del partido-milicia chií Hezbolá en la estratégica cresta de Ali Taher, en el distrito libanés de Nabatiyé, tras una semana de operativos para "limpiar" la infraestructura.
"De acuerdo con las directrices del primer ministro y del ministro de Defensa (Israel Katz), el Ejército israelí ha destruido las infraestructuras subterráneas de la organización terrorista Hezbolá en la cresta de Ali Taher, completando así la organización de la zona de seguridad en el sur de Líbano", ha señalado en un comunicado.
Según Israel, la red de túneles es una "infraestructura estratégica construida a lo largo de dos décadas, financiada y diseñada por el régimen terrorista iraní", que permite a Hezbolá tener una base operativa para "la conquista de Galilea" --en alusión a la región histórica montañosa situada al norte de Israel-- y controlar los movimientos de sus tropas en Metula y Kiryat Shmona.
"Su destrucción completa el logro del control operativo en la cresta de Ali Taher: por encima y por debajo del suelo", ha expresado, tan solo una semana después de que las Fuerzas de Defensa israelíes informaran de que habían emprendido tareas para garantizar la seguridad en los dos trazados subterráneos de la colina.
La voladura con explosivos por parte del Ejército ha provocado un terremoto de 4,1 en la escala de Richter, un temblor registrado sobre las 18.08 horas (hora local), con su epicentro a 13 kilómetros al oeste de Nabatiyé y con una profundidad de diez kilómetros, según los datos recogidos por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés).
Esto se produce después de que las fuerzas israelíes tomaran el control del estratégico castillo de Beaufort, ubicado a orillas del río Litani y conocido como Qalat al Shaqif. Fue uno de los epicentros de la guerra de Líbano de 1982, escenario de combates entre el Ejército de Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).
Líbano e Israel alcanzaron el 26 de junio un principio de acuerdo con la mediación de Estados Unidos que sentaba las bases para un alto el fuego permanente al conflicto. El pacto incluye el restablecimiento de la soberanía libanesa en el sur del país, pero también el desarme de Hezbolá, cuestión que el grupo ha rechazado de pleno en el contexto de ataques cruzados entre las partes.