Actualizado 08/04/2021 13:49 CET

El Gobierno de Irlanda del Norte pide el "fin" de las protestas y la "restauración" de la calma

Disturbios en Irlanda del Norte durante los últimos días.
Disturbios en Irlanda del Norte durante los últimos días. - Liam Mcburney/PA Wire/dpa

MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

El Gobierno de Irlanda del Norte ha condenado este jueves la "violencia" registrada en los últimos días en el territorio, al tiempo que ha pedido el "fin" de las protestas y que la calma "se restaure" en las calles.

Mediante un comunicado difundido en Twitter por la viceministra principal, Michelle O'Neill, tras una reunión de emergencia del Ejecutivo norirlandés para abordar el asunto, el Gobierno se ha declarado "muy preocupado" por "las escenas vistas en nuestras calles desde la semana pasada".

"Los ataques contra agentes de Policía, servicios públicos y comunidades son deplorables y deben parar", ha agregado, reiterando que "la destrucción, la violencia y la amenaza de violencia son completamente inaceptables e injustificables".

De forma paralela, ha censurado que aquellos que buscan "usar y abusar" de los niños y jóvenes de Irlanda del Norte "para llevar a cabo estos ataques no tienen sitio" en la sociedad norirlandesa.

Así, han hecho hincapié en que, a pesar de la diferencias políticas, el Ejecutivo está "unido" en su apoyo a la ley y el orden e, igualmente, ha trasladado su apoyo a la Policía, "que se ha estado poniendo en riesgo para proteger a otros".

En este sentido, también han garantizado que continuarán trabajando de forma conjunta para proporcionar apoyo a las comunidades y la Policía y para prevenir "más violencia y disturbios".

Previamente, el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, ha condenado también "las escenas de violencia" que se han vivido en Irlanda del Norte, que se ha repetido en la última jornada con el secuestro e incendio de un autobús por el lanzamiento de cócteles molotov, entre otras acciones.

A través de un mensaje en su cuenta de Twitter, se ha mostrado "profundamente preocupado por las escenas de violencia en Irlanda del Norte, especialmente los ataques contra la Policía que protege al público y las empresas, los ataques a un conductor de autobús y la agresión a un periodista".

A lo que ha añadido que "la forma de resolver las diferencias es mediante el diálogo, no la violencia o la criminalidad".

El autobús que se ha incendiado este miércoles ha sido a raíz del lanzamiento de cócteles molotov en un cruce en Belfast, según ha informado la Policía, aunque no ha sido el único incidente de la jornada.

En los incidentes registrados el miércoles por la noche se lanzaron piedras contra las fuerzas de seguridad, mientras que un fotógrafo fue agredido en las inmediaciones mientras llevaba a cabo su trabajo.

También la primera ministra de Irlanda del Norte, Arlene Foster, condenó este ataque en Twitter, señalando que "no hay justificación para la violencia. Está mal y debe parar", para añadir que "esto no es una protesta. Esto es vandalismo e intento de asesinato".

"Estas acciones no representan el sindicalismo ni el lealismo", incidió Foster. El resto de miembros del gabinete, así como cargos de todo el espectro político, también han condenado la violencia y han urgido a detenerla.

Las tensiones han crecido en los últimos meses en la región por los acuerdos comerciales que se han adoptado tras el Brexit, una situación tensa que llegó a su límite cuando la semana pasada la Policía decidió no procesar a 24 políticos del Sinn Féin por asistir a un funeral, violando las medidas establecidas por el Gobierno para tratar de controlar la pandemia.

Al menos unas 2.000 personas asistieron al multitudinario funeral en recuerdo del antiguo miembro del IRA Bobby Storey, entre ellas O'Neill, que tuvo lugar en junio del año pasado.

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