Kosovo.- El primer ministro kosovar pide calma ante la presentación del informe de la ONU

Actualizado 29/01/2007 19:26:37 CET

PRISTINA, 29 Ene. (EP/AP) -

El primer ministro de Kosovo, Agim Ceku, pidió hoy a los albanokosovares que mantengan la calma, unos días antes de la presentación del informe de la ONU sobre el estatus de la provincia.

El enviado especial de Naciones Unidas para la cuestión, Martti Ahtisaari, presentará el próximo viernes su propuesta a los albanokosovares, que han pedido la independencia de la región respecto a Serbia.

Se espera que Ahtisaari proponga una independencia condicionada para la provincia, de dos millones, a pesar de la insistencia de Belgrado, que quiere que Kosovo siga formando parte de Serbia.

Ceku, que forma parte del equipo albanokosovar en las negociaciones, pidió hoy a los ciudadanos que "no caigan presa de los llamamientos para resistirse al proceso que nunca ha sido más favorable" para ellos.

"Mantengamos nuestros ojos abiertos, preservemos la calma y la seguridad en Kosovo. Cualquier brecha de estos parámetros sería fatal para nosotros", indicó el primer ministro, en su discurso radiado semanal.

Hay algunos temores de que el informe de la ONU pueda provocar un rebrote de la violencia entre los albanokosovares, mayoría en la provincia, y la minoría serbokosovar, que quiere continuar dentro de las fronteras de Serbia.

Un joven grupo que se llama a sí mismo 'Autodeterminación' ha convocado una protesta para el próximo 10 de febrero contra el plan de la ONU y los líderes albanokosovares. Esta organización ya ha llevado a cabo más protestas contra la Administración de la ONU en la provincia, y se opone a las conversaciones con Serbia sobre el futuro de Kosovo. El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, advirtió hoy a los albanokosovares y serbokosovares contra cualquier brote de violencia, asegurando que los 16.000 soldados de pacificación de la OTAN en la provincia están preparados ante "cualquier eventualidad". Kosovo es administrada por la ONU desde 1999, cuando los bombardeos de la OTAN pusieron fin a la ofensiva de Belgrado contra los rebeldes albanokosovares.