MADRID, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Asamblea Nacional de Kuwait ha aprobado este miércoles la formación de un conjunto de paneles que se encargarán de la investigación de los múltiples casos de corrupción que han salido a la luz en los últimos meses, según ha informado la agencia estatal de noticias kuwaití, KUNA.
La Asamblea ha votado por mayoría a favor de la formación de un panel para investigar los millones de dinares involucrados en un escándalo bancario que ha salpicado a varios parlamentarios, así como un segundo grupo de trabajo para investigar las operaciones de contrabando de gasolina subsidiada.
Otro de los paneles creados se encargará de investigar las presuntas transferencias ilegales de dinero a través del Ministerio de Exteriores, el Banco Central y la Autoridad General de Inversiones.
Por otra parte, los parlamentarios han solicitado al comité sobre Educación, Cultura y Guía de la Asamblea que se asegure de que el Ministerio de Información implementa de forma correcta y honesta la ley sobre medios audiovisuales.
Asimismo, ha solicitado a los comités de Interior y Defensa que investiguen las supuestas irregularidades en el departamento de Investigación Criminal, dependiente del Ministerio de Interior. Por último, ha solicitado al comité de Protección del Dinero Público que revise el contrato firmado entre la Corporación Petrolera Kuwaití y el gigante energético Shell.
Por su parte, el Gobierno ha dado la bienvenida a las decisiones del Parlamento y ha prometido su cooperación con todos los paneles para que lleven a cabo su tarea de forma exitosa. "El Ejecutivo da la bienvenida a todos los esfuerzos destinados a proteger el dinero público y a luchar contra la corrupción", ha dicho el ministro de Información, el jeque Mohammad Abdulá Mubarak al Sabah.
"Este es un objetivo común para el Parlamento y el Gobierno", ha agregado, antes de solicitar a los paneles que se ciñan a la normativa constitucional en su trabajo.
La nueva Asamblea fue formada tras la disolución de la anterior el 18 de diciembre de 2011 tras aceptar el emir, Sabah al Ahmad al Jaber al Sabah, la renuncia del entonces primer ministro Nasser al Mohammad al Ahmad al Sabah, y de su gabinete.
Esta renuncia se produjo en el marco de las revueltas contra el Ejecutivo, que las ha presentado como un levantamiento de la población minoritaria chií contra el Gobierno suní, aunque el principal motor de las protestas es la población 'bedún' (apátridas), que supone el 68,4 por ciento de la población y que no cuenta con determinados derechos individuales como la libertad de expresión y de reunión.
Las elecciones a la Asamblea del 2 de febrero (en la que se disputaron 50 escaños) contaron con una participación del 62 por ciento --históricamente, han rondado el 85 por ciento-- y, pese a que los partidos políticos están prohibidos en el país, los candidatos de oposición al anterior Ejecutivo consiguieron hacerse con la mayoría de los escaños. De los 1,2 millones de personas que viven en el país, únicamente 400.000 cuentan con derecho a voto.
Sin embargo, la Asamblea Nacional cuenta con un total de 65 escaños, ya que a los 50 electos se unen los 15 ministros del Ejecutivo, nombrados por el monarca, lo que, en la práctica, limita la mayoría y permite bloquear las medidas que pudieran ser aprobadas por la misma.