Libia/Bulgaria.- Un abogado de las enfermeras búlgaras presas teme que el Tribunal libio confirme la sentencia a muerte

Actualizado 10/07/2007 20:45:37 CET

SOFÍA, 10 Jul. (EP/AP) -

Un abogado de las cinco enfermeras búlgaras y el médico palestino acusados en Libia de infectar a 400 niños con el virus del sida, expresó hoy su temor de que el Tribunal Supremo libio mantenga la sentencia a muerte a la que fueron condenados. Se espera que el Tribunal emita mañana el veredicto.

Harry Haralambiev, miembro del equipo defensor, dijo que cualquier otra sentencia requeriría mucho valor por parte de los jueces. El enfado por el caso es generalizado entre la población, y los medios de comunicación locales han tratado a los médicos como culpables, a pesar de que expertos de Occidente dicen que hay evidencia científica clara que los exonera. "No puedo excluir la posibilidad de que el Tribunal confirme la sentencia a muerte porque los jueces deben mostrar valentía excepcional para vencer el prejuicio... y para pronunciar la única sentencia correcta: inocentes", dijo Haralambiev en una entrevista a la estación de radio Darik, en Trípoli.

La fiscalía insiste en que las enfermeras y el médico infectaron a los niños intencionadamente durante experimentos para encontrar una cura para el sida. Sin embargo, los seis sostienen su inocencia y expertos de la defensa testificaron que los niños se infectaron como resultado de las condiciones poco higiénicas del hospital. Además, los trabajadores dijeron que las confesiones usadas por la fiscalía habían sido extraídas bajo tortura. Varias de las enfermeras también han dicho que fueron violadas para forzarlas a confesar.

Los seis comenzaron a trabajar en el hospital en la ciudad de Benghazi en marzo de 1998 y fueron arrestados al año siguiente. Han sido sentenciados a muerte dos veces, en 2004 y en 2006 tras una apelación al tribunal.

En mayo, los acusados --las enfermeras Kristiana Valcheva, Nasya Nenova, Valentina Siropulo, Valya Chervenyashka y Snezhana Dimitrova, y el doctor Ashraf Al Hazouz-- fueron liberados de los cargos de difamación en un caso relacionado, lo que levantó los ánimos entre sus defensores.

Si el Tribunal Supremo mantiene mañana la sentencia, no necesariamente es la última palabra. La decisión después iría al Consejo Judicial Supremo libio, que puede aprobar el veredicto, anularlo, o establecer una sentencia menor.

En Bulgaria, algunos familiares de las enfermeras estaban escépticos de que hubiera un resultado positivo. "No espero que el Tribunal de Trípoli absuelva a mi madre y a los demás", dijo Ivailo Nikolchovski, hijo de Snezhana Dimitrova. "Esperábamos que la Unión Europea presionara a Gadafi para liberarlos, pero obviamente los intereses económicos eran más fuertes", añadió.