Actualizado 27/07/2007 23:32 CET

Libia/Bulgaria.- El médico palestino dice que los agentes libios le drogaban y le aplicaban electrodos en el cuerpo

AMSTERDAM, 27 Jul. (EP/AP) -

El médico palestino que fue indultado por el Gobierno búlgaro junto a las cinco enfermeras, todos ellos condenados en Libia bajo la acusación de infectar deliberadamente de sida a más de 400 niños en el hospital infantil donde trabajaban, relató hoy que los agentes libios que le custodiaban le drogaron, lanzaron perros contra él y le aplicaron electrodos en los pies y los genitales.

En una entrevista en el programa EenVandaag, de la televisión pública búlgara y retransmitida en Holanda, donde vive su familia, Ashraf al Hazouz, de 39 años, fue el primero de los acusados que ha explicado abiertamente las supuestas torturas a las que fue sometido durante sus ocho años de encarcelamiento en Libia.

"Me preguntaron cuántos días llevaba sin comer. Yo dije que cuatro, y pensé que serían compasivos. Entonces dijeron 'pollo asado", indicó Al Hazouz, que señaló que después los agentes le ataron de pies y manos a una barra metálica y que le dieron vueltas repetidamente, como un pollo en un asador.

Asimismo, manifestó que los seis prisioneros eran cambiados de celda repetidamente durante los primeros meses de su encarcelamiento, y explicó que una de ellas "parecía una sauna" porque "no había ventilación", hasta el punto de perder parte de la piel de la frente por el sudor.

Por otro lado, afirmó que en tres ocasiones lanzaron perros contra él. Preguntado sobre si los animales le mordieron, Al Hazouz respondió que esta acción pretendía ser un "ataque sexual".

Finalmente, indicó que para ser liberado, tuvo que firmar un documento en el que aseguraba que le habían tratado bien durante los ocho años que permaneció en la cárcel. "Di las respuestas que ellos querían", añadió.

El Gobierno de Amsterdam anunció esta semana que espera que Al Hazouz será trasladado desde Bulgaria, donde obtuvo la nacionalidad a principios de este año, a Holanda, donde vive su familia, después de que se recupere de las secuelas físicas. Su padre y sus tres hermanas recibieron asilo político en este país en el año 2005.

En este mismo año, las cinco enfermeras búlgaras y el médico palestino presentaron cargos contra diez agentes libios a los que acusaron de tortura, pero los cargos fueron rechazados por el tribunal.

Ahora que han sido liberados, Al Hazouz y dos de las enfermeras, Nasya Nenova y Kristiana Valcheva, anunciaron ayer que están dispuestos a testificar en la investigación que las autoridades búlgaras iniciaron el pasado enero por las acusaciones de tortura. El fiscal búlgaro Nikolai Kokinov ha señalado que los agentes son sospechosos de coacciones, torturas y amenazas entre febrero y mayo de 1999 para conseguir falsas confesiones de culpabilidad.

Sin embargo, el día que los trabajadores médicos fueron puestos en libertad, Saleh Abdul Salam, el director de la Fundación Internacional Gadafi para Asociaciones de Caridad --creado para ayudar a las familias de los niños infectados de sida--, expresó su decepción de un tribunal búlgaro de iniciar la investigación. "Creemos que acusar a los oficiales libios de cargos de tortura es incorrecto, pero es una decisión judicial y la respetamos", agregó.