BANGUI 29 Mar. (Reuters/EP) -
El líder de la alianza rebelde Séléka, que controla el país 'de facto' desde el pasado fin de semana, Michel Djotodia, ha anunciado este viernes una revisión de los contratos mineros y de hidrocarburos suscritos bajo el anterior gobierno, del ahora depuesto François Bozizé. En este sector hay presencia de empresas chinas y sudafricanas.
"Pediré a los ministros implicados que estudien si las cosas se hicieron mal para intentar arreglarlas", ha explicado Djotodia al ser interrogado por las concesiones mineras otorgadas a empresas chinas y sudafricanas durante el régimen de Bozizé.
El líder de los rebeldes ha explicado además que pedirá ayuda a Francia, antigua potencia colonial, y a Estados Unidos para reeducar al Ejército, ahora indisciplinado y desmoralizado tras la fácil victoria de la sublevación de Séléka.
Estas declaraciones parecen apuntar a un cambio de rumbo con respecto a las medidas de Bozizé, que dio preferencia a sus relaciones políticas y económicas con Sudáfrica. El pasado mes de enero había firmado con Pretoria un acuerdo de defensa bilateral y había unos 400 militares sudafricanos en el país en el momento del triunfo de la rebelión. Hasta trece soldados sudafricanos murieron y 27 resultaron heridos en el asalto de Bangui durante el fin de semana.
República Centroafricana cuenta con importantes reservas de oro, diamantes, petróleo y uranio, pero la mayoría siguen sin explotar en un país propenso a los golpes de Estado y cuya población es una de las más pobres del planeta.
"Nos apoyaremos en la Unión Europea para que nos ayuden a desarrollar este país", ha afirmado Djotodia, que ha recordado que aproximadamente el 80 por ciento de la ayuda exterior que recibe el país procede de Bruselas. "Cuando hemos estado enfermos, la Unión Europea siempre ha estado al pie de la cama. No puede abandonarnos ahora", ha añadido.