MADRID 28 May. (EUROPA PRESS) -
Más de 80 combatientes del partido-milicia chií libanés Hezbolá murieron la semana pasada en los combates de apoyo al régimen sirio contra los rebeldes para recuperar la ciudad de Al Qusair, según ha informado el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos en un comunicado.
Del total, 79 fallecieron entre el 19 y el 26 de mayo, en el marco de la última gran ofensiva gubernamental sobre Al Qusair, a causa de los combates, los francotiradores y las minas antipersona; y 20, entre ellos diez libaneses que vivían en Siria, murieron en la primera quincena de mayo.
La ONG, radicada en Londres, pero con una amplia red de informantes sobre el terreno, ha cifrado en 141 los combatientes de Hezbolá, incluidos los 99 de Al Qusair, que han fallecido en los últimos meses en las provincias de Reef Dimashq y Homs.
El pasado 19 de mayo, el régimen de Bashar al Assad lanzó una ofensiva para recuperar la ciudad de Al Qusair en la que, según ha denunciado la oposición, intervinieron el partido-milicia chií libanés y "elementos iraníes".
La agencia de noticias SANA ha informado de que las tropas gubernamentales se han hecho este fin de semana con el control de "grandes partes de los barrios del norte y del centro, después de matar a varios terroristas".
La emisora oficialista Sham FM ha detallado que las fuerzas 'assadistas' se han apoderado de la carretera que une la ciudad con el aeropuerto militar de Al Dabaa, "cortando de esta forma todas las líneas de suministro de los rebeldes".
La semana pasada, los medios de comunicación estatales informaron de que las tropas de Al Assad habían restaurado "completamente" la seguridad en el este y en algunas zonas occidentales de Al Qusair, mientras que el norte, el centro y el sur se les resistían.
Al Qusair, con más de 20.000 habitantes, se encuentra en una posición estratégica, segregada entre localidades suníes y chiíes, estas últimas afines al presidente sirio, cuya confesión alauí es una escisión chií.
Para las fuerzas gubernamentales resulta crucial mantener abierto un paso entre el valle del Bekaa y la costa del Mediterráneo, en el caso de que caiga Damasco, que en las últimas semanas ha sido objeto del asedio rebelde.