Actualizado 03/06/2007 02:01 CET

Más de un centenar de heridos y decenas de detenidos en protestas por la reunión del G-8

MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

Las luchas entre Policía y manifestantes anti globalización han vuelto a convertir a una sede de reunión del G-8 en un campo de batalla. Esta vez le ha tocado el turno a la ciudad alemana de Rostock, donde un número indeterminado de personas han sido detenidas y más de un centenar de agentes han resultado heridos.

Al menos 146 agentes fueron lesionados, y 18 de ellos se encuentran en estado grave, tras los enfrentamientos en los que algunos manifestantes lanzaron rocas y botellas de cerveza a los agentes, antes de ser rechazados con cañones de agua y gas lacrimógeno. Todavía se desconoce el número de manifestantes heridos.

La mayoría de los asistentes a las protestas, sin embargo, se concentraron de forma pacífica e intentaron abandonar el lugar de los enfrentamientos, concentrados en el puerto de la ciudad, cuando la Policía inició la carga contra los grupos violentos, cerca de 2.000, según fuentes policiales, de entre los 25.000 a 80.000 presentes en la manifestación, según cifras de las autoridades y de los grupos de protesta.

Así, decenas de miles de personas, provenientes de distintos puntos de Europa, se apoderaron de algunas de las calles de esta ciudad portuaria. Lo que empezó como una marcha pacífica, controlada por unos 13.000 policías, desembocó en "una situación muy caótica", dijo una portavoz de la policía.

"Hay ataques masivos contra agentes en el puerto de la ciudad", dijo la portavoz Cordula Feichtinger. "De momento la situación es muy caótica y debemos recuperar el control para poder decir el número de detenidos", informó.

La protesta, que fue autorizada por las autoridades, tuvo lugar a cuatro días del comienzo de la cumbre. El G-8 lo componen Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Japón, Italia y Rusia.

La cumbre de tres días se efectuará en la vecina población turística de Heiligendamm, donde la canciller alemana Angela Merkel recibirá a los líderes de los otros países del bloque. Se espera que los líderes consideren allí medidas para combatir el cambio climático, el sida y la pobreza en Africa. Analizarán también la situación de la economía mundial.

La marcha, cuya consigna era "otro mundo es posible", comenzó de manera pacífica y la mayor parte de los manifestantes continuó en calma.

Pero algunos manifestantes lanzaron piedras a algunos de los policías alemanes y se colocaron pañuelos y capuchas para cubrir sus rostros y evitar ser identificados.

Un grupo de manifestantes atacó el hotel donde al parecer se alojarán miembros de la delegación estadounidense, mientras que otros destruyeron vehículos policiales con piedras, botellas de vidrio y proyectiles de pintura, dijeron las autoridades.

De poco parecieron servir las peticiones de los organizadores de la marcha, que pidieron una protesta pacífica. Sin embargo, en su página web dejaron claro que "esto podría ser diferente" a medida que transcurran las manifestaciones durante la semana.

Docenas de grupos, entre los que había comunistas, anarquistas y medioambientalistas, lanzaron distintos mensajes durante una marcha. Algunos le pedían al G8 (los ocho países más industrializados del mundo) mayor acción en la lucha contra el sida, la pobreza en Africa y el cambio climático, mientras que otros increpaban la existencia del G-8.

"El mundo que ha creado el dominio del G-8 es un mundo de guerras, hambre, divisiones sociales, destrucción ambiental y barreras en contra de los emigrantes y refugiados", manifestaron los organizadores en folletos que entregaban por las calles. "Queremos protestar en contra de eso y mostrar las alternativas".

VATICANO

Para esta cumbre, los obispos de los países del G-8 quieren "medidas audaces" contra la pobreza, el cambio climático y la mejora de los cuidados médicos en la reunión en Alemania, según una carta recogida hoy por la Radio del Vaticano.

Los presidentes de la conferencias episcopales de las ocho naciones industrializadas enviaron una misiva con sus planteamientos a los líderes del G-8, grupo integrado por Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Francia, Italia, Alemania, Japón y Rusia, que se reunirán en la ciudad alemana de Rostock del 6 al 8 de junio, agregó la radio.

Los obispos desean "medidas audaces para combatir la pobreza global, implantar la medicina profiláctica, combatir el cambio climático y garantizar la paz y seguridad", dijo la radio.

En su carta, los obispos dijeron que les entristece que en el 2006 la ayuda de los países industrializados a las naciones en vías de desarrollo no aumentara.

"Les pedimos que actúen, teniendo en cuenta las obligaciones morales que compartimos por el bienestar de toda persona, pero también porque reemplazar la desesperación con la esperanza hará que el mundo sea más seguro para todos", agregó la misiva.