Actualizado 23/06/2007 11:12 CET

Merkel cree que el nuevo Tratado supone un "progreso claro" para la UE y le da capacidad de acción

BRUSELAS, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

La canciller alemana y presidenta de turno del Consejo, Ángela Merkel, se felicitó hoy del acuerdo logrado sobre el nuevo Tratado simplificado porque permite salir de la actual "fase de estancamiento y reflexión" y supone un "progreso claro" para la Unión Europea que le dará una "mayor capacidad de actuar".

Merkel destacó que las negociaciones "no fueron fáciles" y que tuvo que realizar "concesiones" a los países que dijeron 'no' a la Constitución Europea en referéndum, como Francia y Países Bajos, o a otros Estados miembros que tenían dificultades, como Reino Unido. Asimismo, indicó que se había implicado "personalmente" para persuadir a Polonia.

Admitió que le hubiera gustado que el sistema de votación por doble mayoría de Estados y de población empezara a aplicarse en 2009 y no en 2017 como sucederá ahora a petición de Polonia, pero dijo que no había otra alternativa si quería lograrse un acuerdo "por el bien de Europa". "Hemos logrado que nadie vuelva a su casa pensando que ha quedado aislado y al mismo tiempo hemos dejado claro que no todo es posible a cualquier precio", dijo la canciller en referencia a Polonia.

El resultado, prosiguió, es un mandato "claro" que permitirá que la conferencia intergubernamental (CIG) pueda finalizar la redacción del Tratado a finales de este mismo año y que el texto entre en vigor en 2009. "Hemos hecho todo lo posible para que la probabilidad de que el Tratado entre en vigor sea muy grande", indicó la canciller.

En este sentido, añadió que corresponde a cada Estado miembro decidir si somete o no el texto a referéndum. "Algunos países no lo querían y esto ha influido en la manera en que hemos trabajado sobre el texto", admitió Merkel. No obstante, se mostró convencida de que el Tratado saldrá adelante incluso en aquellos países en los que haya una consulta, como Irlanda, donde ésta es obligatoria.

La canciller subrayó que el acuerdo final recoge la mayor parte de los elementos de la fallida Constitución, y mencionó en concreto el papel de los parlamentos nacionales, el reparto de competencias, el carácter vinculante de la Carta de Derechos Fundamentales, la extensión de la mayoría cualificada o la creación de las figuras del presidente de la UE y del ministro de Asuntos Exteriores. En algunas cuestiones se había logrado incluso ir "más lejos", como con la cláusula de solidaridad energética o el objetivo de lucha contra el cambio climático.

A su juicio, el resultado es que el "formato" del Tratado constitucional se ha cambiado pero "el fondo se ha mantenido en gran medida". "Hemos renunciado a todo lo que hacía pensar en un Estado, por ejemplo la bandera o el himno. Imagino que la bandera seguirá ondeando y que el himno se interpretará, pero no estarán cubiertos por el Tratado", dijo.

PUERTA ABIERTA A MÁS AMPLIACIONES

Merkel destacó finalmente que el hecho de que se haya logrado un acuerdo sobre el nuevo Tratado "abre la vía a la adhesión" de nuevos Estados miembros, como Croacia, ya que hasta ahora la UE "estaba limitada a 27 Estados miembros". En el mismo sentido se expresó el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, que dijo que "sin el nuevo Tratado no se podría proseguir con la ampliación porque algunos Estados se opondrían".

Barroso expresó su "respeto" y "admiración" por los esfuerzos de la canciller para lograr un compromiso y le entregó a modo de homenaje un ramo de flores durante la rueda de prensa. A su juicio, el consenso sobre el nuevo Tratado demuestra que "Europa se mueve en la buena dirección" porque se han encontrado "soluciones sostenibles" a problemas "muy difíciles" y se mejora la capacidad de las instituciones comunitarias para actuar.

Reconoció que, en algunos momentos, las negociaciones sobre el nuevo texto "no eran fáciles de digerir" y que el resultado "no contiene las letras más bonitas". No obstante, se mostró convencido de que el pacto será importante para los ciudadanos, que podrán comprobar los resultados.

Barroso defendió finalmente el compromiso para aumentar el papel de los parlamentos nacionales en la toma de decisiones de la UE porque a su juicio "da contenido" al principio de subsidiariedad sin cuestionar el derecho de iniciativa del Ejecutivo comunitario.