Actualizado 04/11/2015 20:35 CET

Miles de rumanos vuelven a tomar las calles pese a la dimisión de Ponta

Manifestación en Rumanía contra el Gobierno
INQUAM PHOTOS / REUTERS

BUCAREST, 4 Nov. (Reuters/EP) -

Miles de rumanos han vuelto a manifestarse este miércoles en Bucarest reclamando una reforma política en profundidad, al considerar que la dimisión del primer ministro, Victor Ponta, es insuficiente para acabar con la corrupción.

Unas 15.000 personas se han concentrado en la capital rumana, en una protesta que esta vez ha tenido su réplica en otras ciudades importantes del país europeo, dando así dimensión nacional a lo que comenzó como una reivindicación local.

Ponta ha anunciado su dimisión amparándose en su "obligación de responder ante el legítimo descontento social". "La gente siente que necesita más y sería un grave error por mi parte ignorar esto", ha argumentado.

El ya ex primer ministro estaba siendo investigado por corrupción pero el detonante para su salida del poder ha sido el incendio que se produjo el viernes en una discoteca de Bucarest por negligencia de las autoridades rumanas, que dejó con 32 muertos y 200 heridos.

El presidente de Rumanía, Klaus Iohannis, ha anunciado que convocará a los partidos políticos a una serie de reuniones para designar al sucesor de Ponta, en cuanto reciba la notificación oficial de su dimisión como primer ministro.

Iohannis no ha ocultado su deseo de que colocar a la cabeza del Gobierno a uno de los miembros de su partido político, el Nacional Liberal, pero cualquier candidato deberá recibir el voto de confianza del Parlamento.

El líder del gobernante Partido Socialdemócrata, Liviu Dragnea, ha considerado que la prioridad debe ser "preservar la estabilidad" en Rumanía, de modo que ha admitido incluso la posibilidad de que el primer ministro sea de otro signo político.

La posibilidad de que haya elecciones anticipadas es remota pero real. Podrían celebrarse si el Parlamento rechaza a dos de los candidatos nominados por el presidente en los 60 días siguientes a la primera votación.

De celebrarse elecciones anticipadas, sería la primera vez desde 1989, cuando Rumanía salió de la órbita comunista, lo que evidencia la crisis política que sufre el país. "No podemos creer que un cambio de Gobierno resolverá los problemas. Hay mucho por hacer", ha advertido Iohannis.