Una mujer con adicción a opiáceos se convertirá en la primera en recibir tratamiento con metadona en una prisión de EEUU

Publicado 08/06/2019 6:45:53CET
REUTERS / BRIAN SNYDER - Archivo

WASHINGTON, 8 Jun. (Reuters/EP) -

Una mujer de Massachusetts se convertirá en la primera persona en obtener la aprobación de la Oficina de Prisiones (BOP, según sus siglas en inglés) del Departamento de Justicia de Estados Unidos para recibir tratamiento con metadona para acabar con su adición a la heroína mientras cumple condena en una prisión federal.

La decisión de la BOP de proporcionar metadona a Stephanie DiPierro de forma regular podría allanar el camino para que otros reclusos federales que también adictos a los opiáceos, reciban tratamientos de este tipo para evitar los distintos síntomas que provoca la abstinencia.

DiPierro iba a comenzar su sentencia de 366 días de prisión en abril tras declararse culpable de varios cargos de estafa a los programas de asistencia pública. Sin embargo, su sentencia se retrasó después de que demandase en marzo a altos cargos de la oficina de prisiones en la Corte Federal, afirmando que la política del Gobierno de negarle el acceso a medicamentos para el tratamiento de adicciones violaría sus derechos.

"Esta decisión reafirma un principio básico: las personas que sufran un trastorno por uso de sustancias merecen un tratamiento justo", ha destacado Carol Rose, directora ejecutiva del Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) de Massachusetts que presentó la demanda junto con los abogados de Goodwin Procter.

La BOP restringe en gran medida el acceso de los reclusos federales a los medicamentos utilizados para tratar la adicción a las drogas, como la metadona, la buprenorfina y la naltrexona. En este sentido, solo las mujeres embarazadas, las reclusas que necesitan tratamiento para el dolor o las que están sometidas a procesos de desintoxicación pueden recibir metadona, pero no pueden utilizarla como tratamiento continuo.

En 2018, un fiscal federal de Massachusetts lanzó una investigación sobre el sistema penitenciario del Estado por violar la ley estadounidenses al negar a los reclusos el acceso a medicamentos para tratar la adicción a opiáceos.

La Comisión Presidencial de lucha contra la drogadicción y la crisis de los opiáceos promovió en un informe publicado en 2017 el uso de tratamientos para las adicciones.

La epidemia de opioides ha devastado comunidades en todo Estados Unidos. Sólo en 2017, los datos del Gobierno del país muestran que los tratamientos recetados para el dolor, la heroína y la droga sintética más potente, el fentanilo, causaron 47.600 muertes.

Las muertes relacionadas con los opiáceos son aún mayores entre los que acaban de salir de la cárcel, ya que muchos de ellos suelen sufrir recaídas y sobredosis debido a que sus cuerpos desarrollan una menor tolerancia a las drogas.

Un estudio realizado por el estado de Massachusetts, donde reside DiPierro, descubrió que la tasa de mortalidad por sobredosis de opiáceos es 120 veces más alta entre los reclusos que salen de la cárcel o prisión, en comparación con la población adulta regular.

Aún está por ver si la oficina de prisiones tomará medidas para que todos los reclusos adictos a los opiáceos tengan acceso al tratamiento de la adicción a las drogas.