Actualizado 04/08/2007 19:36 CET

Un nuevo balance eleva a 9 el número de muertos en un atentado suicida contra una estación de autobuses

PESHAWAR (PAKISTÁN), 4 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un total de nueve personas murieron y otras 35 resultaron heridas hoy en un atentado suicida con coche bomba contra una concurrida estación de autobús en el noroeste de Pakistán, según informaron fuentes oficiales. La explosión tuvo lugar a media mañana en Parachinar, en la Provincia Fronteriza del Noroeste (NWFP), en la frontera con Afganistán, según indicó un responsable policial local, Mohamed Kamal, precisando que entre los heridos hay varias mujeres.

"Según nuestra información se trata de un atentado suicida y los restos del kamikaze están siendo reunidos", señaló, precisando que el asaltante chocó su vehículo contra otro coche situado al lado de un autobús con pasajeros.

Según un responsable gubernamental en la región, Mohamed Yaqub, la Policía ha trasladado a los muertos y los heridos al hospital de Parachinar, a unos 250 kilómetros al sur de Peshawar, capital de la NWFP. Un médico del hospital, Mohamed Sultan, indicó que el centro ha recibido cinco cuerpos, mientras que uno de los heridos falleció en el hospital. Otros cinco o seis heridos están en estado crítico, precisó.

Por otra parte, en otro ataque ocurrido esta mañana, milicianos pro talibán asaltaron un puesto de seguridad en Oblanki, una zona remota en la región tribal de Waziristán Norte, desencadenando un tiroteo en el que murieron cuatro soldados y diez milicianos, según informaron fuentes oficiales. Otros cinco soldados resultaron heridos, según el portavoz del Ejército, mayor general Waheed Arshad.

También en Waziristán Norte, un grupo de milicianos disparó ocho cohetes contra un control de seguridad situado cerca de Miran Shah, la principal ciudad de la región, pero no provocaron daños, según fuentes oficiales.

La situación de la seguridad en Pakistán, especialmente en la zona tribal fronteriza con Afganistán, se ha ido deteriorando en las últimas semanas, con ataques casi diarios que han dejado más de 300 muertos.