NUEVA YORK 17 May. (EUROPA PRESS) -
Naciones Unidas ha advertido de que la transición política en Yemen podría "colapsar" debido a la "dramática" la situación humanitaria del país árabe, ya que casi la mitad de sus 24 millones de habitantes necesita ayuda.
"No habrá transición política si no afrontamos antes la situación humanitaria", ha dicho el coordinador humanitario de Naciones Unidas en Yemen, Ismail Ould Cheikh Ahmed, en una rueda de prensa celebrada este jueves en Ginebra.
Según la ONU, más de diez millones de yemeníes necesitan ayuda alimentaria, entre ellos cinco millones que no tienen acceso a los alimentos y un millón de niños que están desnutridos, de los cuales 150.000 están en peligro de muerte.
Además, Yemen cuenta con 340.000 desplazados internos, la mayoría a causa de los combates en el norte y el sur del país de las tropas gubernamentales contra los grupos tribales y los grupos 'yihadistas', respectivamente.
El funcionario de la ONU ha aludido también a la situación de los 25.000 inmigrantes que hay en Yemen, la mayoría de Etiopía, denunciando que son víctimas fáciles de violaciones de los Derechos Humanos.
La organización internacional ha solicitado 716 millones de dólares para un plan de respuesta humanitaria de emergencia con el podría atender a 7,7 millones de personas, sin embargo, solamente ha conseguido el 28 por ciento de los fondos.
"Necesitamos un mayor apoyo de la comunidad internacional si queremos afrontar esta situación humanitaria que, como ya he dicho, desde mi punto de vista, es dramática", ha subrayado.
Las fuerzas yemeníes están inmersas en una Conferencia Nacional, como parte del acuerdo del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), que puso fin a un año de protestas populares contra el Gobierno de Alí Abdulá Salé y sentó las bases de la transición política.
El principal objetivo de la Conferencia Nacional es que las fuerzas yemeníes lleguen a un acuerdo inclusivo para redactar una Constitución, que debería estar lista este año, y dar lugar a la celebración de elecciones presidenciales y legislativas en 2014.
De este encuentro nacional se espera también una respuesta consensuada a las aspiraciones secesionistas de las provincias meridionales, a la reparación de las víctimas de la guerra de Saada (2004), a los derechos de las mujeres y a las reformas gubernamentales para combatir la corrupción.