Archivo - El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, durante una rueda de prensa en Nueva York, Estados Unidos, en octubre de 2024 (archivo) - Europa Press/Contacto/Lev Radin - Archivo
MADRID, 18 Feb. (EUROPA PRESS) -
Naciones Unidas ha condenado este miércoles la muerte de cerca de 60 civiles en varios ataques con drones perpetrados durante los últimos días en Sudán y ha alertado de las "consecuencias devastadoras" sobre la población de la guerra entre el Ejército y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), desatado en abril de 2023 y que ha sumido al país africano en una grave crisis humanitaria.
"Estos últimos asesinatos son un nuevo recordatorio de las devastadoras consecuencias para la población civil del creciente uso de drones en Sudán", ha dicho el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk. "También perpetúan un patrón que hemos visto una y otra vez en este conflicto: ataques contra bienes e infraestructuras civiles, como mercados, centros de salud y escuelas", ha lamentado.
Los ataques, ejecutados entre el 15 y el 16 de febrero en cuatro estados de Sudán, se saldaron con la muerte de 57 civiles, entre ellos 15 niños. Entre ellos figura un bombardeo achacado al Ejército contra un mercado en Kordofán Norte --que dejó al menos 28 muertos--, así como otro ataque de las Fuerzas Armadas contra un refugio para desplazados en Kordofán Oeste.
Además, un ataque de las RSF en Kordofán Sur contra dos escuelas dejó numerosas víctimas, mientras que otro bombardeo contra un hospital en Sennar, dejando tres civiles muertos.
"Los continuados ataques de todas las partes contra objetos civiles deben parar. Las partes deben adoptar medidas urgentes para proteger a los civiles, incluido evitar el uso militar de instalaciones civiles", ha manifestado Turk, quien ha renovado su llamamiento a las partes a que abran un diálogo para lograr un acuerdo de alto el fuego y a la comunidad internacional para que ponga fin a la entrega de armas que alimentan el conflicto.
La guerra civil en Sudán estalló a causa de las fuertes discrepancias en torno al proceso de integración del grupo paramilitar RSF en el seno del Ejército, situación que provocó el descarrilamiento de la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya dañado tras la asonada que derribó en 2021 al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.
El conflicto, marcado por la intervención de varios países en apoyo a las partes en guerra, ha sumido al país en una de las mayores crisis humanitarias a nivel mundial, con millones de desplazados y refugiados y ante la alarma internacional por la propagación de enfermedades y los daños sufridos por infraestructuras críticas, que impiden atender a cientos de miles de damnificados.