Actualizado 23/09/2007 17:02 CET

Pakistán.- El Gobierno paquistaní justifica las detenciones de opositores "para evitar" disturbios

ISLAMABAD, 23 Sep. (EP/AP) -

Las detenciones de importantes dirigentes opositores contrarios al presidente paquistaní, el general Pervez Musharraf, tenían como finalidad impedir que se produjeran disturbios antes de la votación para la posible reelección de Musharraf para ejercer durante otros cinco años la jefatura del Estado, según explicó el viceministro de Información, Tariq Azim.

Anoche la Policía detuvo a "cinco o seis" importantes dirigentes de la coalición opositora, el Movimiento de Todos los Partidos Democráticos, según Azim. "El Gobierno ha ordenado la detención de dirigentes opositores porque amenazaban con crear un problema de ley y orden en la capital", indicó el funcionario a AP.

El próximo 6 de octubre los diputados federales y provinciales votarán la posible reelección de Musharraf, pero la oposición argumenta que la reelección del general sería anticonstitucional debido a que sigue manteniendo el control del Ejército del país. Musharraf ha ofrecido dimitir como comandante en jefe del Ejército, pero sólo después de su reelección.

Fuentes de la seguridad paquistaní informaron ayer de que recibieron orden de detener a unos 35 dirigentes opositores, la mayoría de ellos pertenecientes a la Liga Musulmana de Pakistán-Nawaz (PML-N), el partido del primer ministro exiliado Nawaz Sharif, o a la coalición de partidos islamistas opuesta a la alianza de Musharraf con Estados Unidos.

"APLASTAR A LA OPOSICIÓN"

"Musharraf intenta desesperadamente aplastar a la oposición para conseguir un nuevo mandato de forma inconstitucional e ilegal", afirmó Ahsan Iqbal, portavoz del PML-N. Iqbal indicó que muchos miembros de la oposición, él entre ellos, se han ocultado para impedir su detención.

"El Gobierno no puede romper nuestra determinación de luchar por la democracia con tácticas fascistas", indicó Iqbal a AP por vía telefónica.

Entre los políticos que recibieron ayer una citación está Javed Hashmi, presidente en funciones de la PML-N, quien vive en un edificio de apartamentos para parlamentarios.

La orden amenaza con su encarcelación durante 30 días para impedir que pronuncie discursos incendiarios en protestas donde "personas sin escrúpulos morales" podrían "provocar incidentes y actos de sabotaje y terrorismo".

"Gobiernan el país con la pistola en la mano. Piensan que el uniforme, no el pueblo de Pakistán, son el origen del poder", indicó Hashmi a AP desde su vivienda, donde cuatro policías armados hacen guardia frente a su puerta.