Papeleras.- La planta de celulosa de Botnia, que enfrenta a Argentina y Uruguay comenzará a operar dentro de cinco meses

Actualizado 04/05/2007 23:48:45 CET

MONTEVIDEO, 4 May. (EUROPA PRESS) -

La planta de celulosa de la empresa finlandesa Botnia, cuya instalación dio origen a un conflicto entre Argentina y Uruguay, comenzará a operar dentro de unos cinco meses en Fray Bentos, en el Río Uruguay --compartido por ambos países--, frente a las costa fluvial de Argentina, según informó Botnia en un comunicado este viernes.

La etapa de inspección y verificación de las instalaciones de la empresa finlandesa ya comenzó en el mes de abril. "Se vienen desarrollando satisfactoriamente aquellas relacionadas con el testeo de instrumentos, motores y automatización", indicó la compañía.

Según las previsiones de la compañía una vez que la planta papelera esté a pleno rendimiento se producirán en ella un millón de toneladas de pasta de celulosa que principalmente serán exportadas a China, Estados Unidos y Europa.

Botnia cuando esté en pleno funcionamiento, producirá un millón de toneladas de pasta de celulosa para exportar a China, Europa y los Estados Unidos. La inversión total estimada alcanza los 1.200 millones de dólares (unos 882 millones de euros).

La construcción, en ese lugar, de la planta finlandesa originó un conflicto político entre Argentina y Uruguay. Como señal de protesta, los argentinos cortaron los tres puentes internacionales que unen a ambos países en la provincia de Entre Ríos. Hace escasas semanas se produjo una reunión de alto nivel en Madrid (España) con el papel de facilitador del diálogo del Rey Juan Carlos, que delegó esta función en el Embajador designado Juan Antonio Yáñez Barnuevo.

Por su parte el gobierno del presidente uruguayo, Tabaré Vázquez ha manifestado que no habrá negociación mientras los puentes se mantengan cortados de manera total o interrumpida. Además, el Ejecutivo uruguayo ha reiterado que la planta de Botnia no se moverá y que la celulosa no es contaminante, supuesto contrario al que sostienen los ambientalistas de Gualeguaychú y los representantes argentinos.