Publicado 10/12/2021 11:23CET

El presidente de Túnez dice que la Constitución aprobada en 2014 "no tiene legitimidad"

Archivo - El presidente de Túnez, Kais Saied
Archivo - El presidente de Túnez, Kais Saied - Chokri Mahjoub/ZUMA Press Wire/d / DPA - Archivo

MADRID, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Túnez, Kais Saied, ha afirmado que la Constitución aprobada en 2014, tras la caída en 2011 del régimen de Zine el Abidine ben Alí, "no tiene legitimidad", ante las críticas contra él por su decisión en julio de suspender el Parlamento y disolver el Gobierno, arrogándose todas las competencias.

"El problema en Túnez a día de hoy es constitucional y deriva de la Constitución de 2014, que se ha demostrado inválida y no tiene legitimidad", ha manifestado, según un comunicado publicado por la Presidencia.

Así, ha indicado que "sólo el pueblo tunecino tiene derecho a determinar el futuro del país" y ha abogado por "recurrir a la población de una forma nueva y completamente diferente" para "una solución legal fundamentada en su voluntad y soberanía".

Saied ha apuntado además que "los que respetan la soberanía del pueblo ni buscan la ayuda de partes extranjeras" y ha agregado que "la construcción del futuro no se lleva a cabo con insultos o ataques contra las instituciones estatales".

Posteriormente, ha incidido durante una reunión del Consejo de Seguridad Nacional en el Palacio de Cartago que "las instituciones tunecinas siguen en pie" y ha subrayado que "el Estado seguirá seguro, fuerte y operará en línea con la ley".

El mandatario ha apostado además por un proyecto económico y social que satisfaga las demandas de la población, ante la grave crisis económica que sacude al país y la inestabilidad política derivada de sus medidas excepcionales, según ha informado la agencia estatal tunecina de noticias, TAP.

En otro orden de cosas, ha expresado su apoyo a una investigación sobre el incendio registrado el jueves en la sede del partido islamista Ennahda en la capital, Túnez, que se saldó con al menos un muerto y cerca de 20 heridos.

Ennahda, que contaba con una mayoría de los escaños en el Parlamento suspendido y encabezaba el Gobierno del cesado Hichem Mechichi, se ha mostrado muy crítico con Saied desde su anuncio sobre la aplicación de las medidas excepcionales.

Así, ha reclamado en varias ocasiones al presidente que vuelva al marco constitucional, si bien el mandatario sostiene que las medidas son necesarias para sacar al país de la crisis y ha citado como argumento las protestas antigubernamentales previas a sus decretos.

Aunque la Constitución de Túnez no permite la disolución del Parlamento, sí avala la suspensión de sus funciones durante un periodo de 30 días. Las acciones posteriores del presidente, con dos prórrogas de estas medidas incluidas, han sido condenadas por la oposición, que le acusan de llevar a cabo un "golpe de Estado".

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