El principal sindicato francés rechaza la propuesta de Macron y se une a la protesta convocada para el viernes

Chalecos amarillos en París, noviembre de 2018
REUTERS / GONZALO FUENTES
Actualizado 10/12/2018 21:38:48 CET

PARÍS, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Confederación General de Trabajadores (CGT), el principal sindicato de Francia, ha rechazado el paquete de medidas anunciado este lunes por el presidente, Emmanuel Macron, para atajar la crisis desatada por los 'chalecos amarillos' y ha anunciado que se unirá al movimiento de protesta en la manifestación convocada para el viernes.

El secretario general de la CGT, Philippe Martinez, ha considerado insuficientes las medidas anunciadas por Macron en un mensaje a la nación y ha llamado a "la movilización conjunta con los 'chalecos amarillos' para el próximo 14 de diciembre, según informa France Info.

La respuesta de Macron a las peores manifestaciones sufridas por su Gobierno tampoco ha contentado a la clase política. Líderes de izquierda y derecha han cargado rápidamente contra el inquilino del Elíseo, según informa el diario francés 'Le Figaro'.

"Se cree que una distribución del dinero podrá calmar la insurrección ciudadana", ha dicho el dirigente de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, augurando que no será así porque "una parte considerable de la población no se verá afectada por ninguna de esas medidas". "Solo son buenas intenciones sin respuestas", ha reprochado.

La líder ultradrechista Marine Le Pen, por su parte, ha interpretado las palabras de Macron como un paso hacia atrás para "saltar mejor". "Abandona algunos de sus errores fiscales, y eso es bueno, pero se niega a admitir" que se está enfrentando a su propio modelo: el de "la globalización salvaje" y "la inmigración masiva".

El centrista Benoit Hamon ha considerado igualmente que Macron "se ha movido muy poco" desde sus postulados iniciales y ha advertido de que la mejora salarial que ha prometido saldrá de las arcas de la seguridad social, no de mayores impuestos para las rentas altas. "Estábamos esperando un gran gesto para poner a los bancos, a las empresas contaminantes y a los grandes accionistas a contribuir a la financiación de la transición ecológica. Nada", ha lamentado en Twitter.

PLAN DE CHOQUE

Macron ha comparecido este lunes tras reunirse durante cuatro horas con sus principales ministros, los sindicatos y la patronal para explorar una solución a las revueltas que comenzaron hace un mes contra la subida del impuesto sobre los combustibles y que han ido aumentando hasta reclamar cambios profundos en política y economía.

"No ignoro que hay ira (...) y me parece que es justa", ha dicho, reconociendo que "las personas más frágiles no tienen reconocimiento en esta sociedad" y asumiendo su parte de culpa porque en este año y medio de Gobierno no ha sabido dar "una respuesta rápida".

Para compensarlo, ha declarado la "emergencia económica y social". Así, en 2019 el salario mínimo subirá cien euros mensuales "sin que le cueste nada a los empresarios"; el pago de las horas extra y de las primas de final de año quedarán libres de impuestos; y la subida impositiva queda anulada para las pensiones de menos de 2.000 euros mensuales.

Macron ha considerado que Francia vive "un momento histórico" que amerita "un debate sin precedentes" al que ha convocado a todos los agentes políticos, económicos y sociales. El objetivo, ha indicado, es alcanzar "un nuevo contrato para la nación" que permita a los franceses retomar el rumbo.